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2 de marzo de 2024 Por Fran Romero 0

Los híbridos enchufables son ahora el verdadero puente hacia los eléctricos, las marcas apuestan por los estancados PHEV en la revolución de la movilidad


Detalle del puerto de carga del BMW XM, un SUV deportivo híbrido enchufable.Motor.es

La llegada de los híbridos enchufables arrancó a principios de la pasada década. Entonces, la industria los vendió como el paso intermedio a la electrificación absoluta. Una tecnología que no ha conseguido los objetivos esperados. Los híbridos y los MHEV se han encumbrado, al igual que los coches eléctricos hasta 2023, pero los PHEV están obligados a ser mayoría.

Está claro que los coches eléctricos pasan por un mal momento en el continente europeo. Tanto la UE como los fabricantes se veían triunfantes durante la primera mitad del pasado año con el importante aumento en la cuota de ventas de los cero emisiones que habían logrado lo imposible: desplazar al diésel como la propulsión más vendida, pero se trataba de un éxito con fecha de caducidad pues dependía enormemente de las ayudas de los diferentes países.

Cuando algunos de ellos anunciaron el cese de las subvenciones a la compra, éstos dejaron de ser interesantes para los clientes, volviendo el diésel a ser una de las opciones mayoritarias en la compra. La tecnología de electrificación comprende cuatro opciones, los MHEV, híbridos, híbridos enchufables y eléctricos. Los primeros se han adueñado del mercado, desde los modelos más pequeños a los más grandes, y cada vez más modelos con etiqueta ECO. Los HEV auto-recargables son la otra opción considerada por los clientes, mientras que los PHEV se encuentran en una posición comprometida.

Los eléctricos no son la opción de los clientes hoy, las marcas luchan porque lo sean los PHEV.

PHEV, la tecnología a explotar tras la baja demanda de eléctricos

Sus ventas se estancaron y no remontan, y es en la que la gran mayoría de las marcas han depositado sus esperanzas a largo plazo. Saben que los países no van a subvencionar la producción de coches eléctricos, ni destinando ayudas a los clientes, pero tampoco a las marcas. Volkswagen abrió la veda en España, y Stellantis ha ido detrás pero no ha conseguido nada. Dinero hay, pero no para no bajar el precio de los coches eléctricos. Es lo que se huelen los gobiernos.

Los ciudadanos también son parte implicada en el juego. Los tiempos de carga de los eléctricos siguen siendo muy elevados, incluso al 80 por ciento de las baterías, y a ello se suma la falta de infraestructura. Pero también los costes del combustible y de la electricidad juegan una mala pasada en lo que a los PHEV respecta, por lo que saben perfectamente que los eléctricos, por ahora, no tienen futuro, y los híbridos enchufables según.





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Los PHEV son ahora el verdadero paso hacia los eléctricos, no hace una década

Cada vez son más las marcas que están invirtiendo en esta tecnología, llevando las baterías de los eléctricos a los híbridos enchufables, lo que está aumentando la autonomía eléctrica. Volkswagen y Mercedes son conscientes del palo recibido en la demanda de coches eléctricos, una factura muy elevada que ahora están solventando con una nueva generación de PHEV que ofrecen hasta 130 kilómetros de autonomía, en el caso de la marca de la estrella y de hasta 120 kilómetros en los de Wolfsburgo.

Los 150 kilómetros están a tiro de piedra, los 200 kilómetros más lejos, pero es el verdadero objetivo a medio plazo de las marcas para unos modelos que combinan gasolina o diésel con un motor eléctrico y pueden rodar más hasta 140 km/h. Además, heredan los cargadores de a bordo más potentes, que reduce los tiempos al poder recargar en los mismos puntos de carga de los coches eléctricos. La decisión es de los clientes, pero ahora sí es el verdadero paso intermedio a la electrificación total que nos vendieron a principios de la pasada década.

Detalle del puerto de carga del BMW XM, un SUV deportivo híbrido enchufable.Motor.es
La llegada de los híbridos enchufables arrancó a principios de la pasada década. Entonces, la industria los vendió como el paso intermedio a la electrificación absoluta. Una tecnología que no ha conseguido los objetivos esperados. Los híbridos y los MHEV se han encumbrado, al igual que los coches eléctricos hasta 2023, pero los PHEV están obligados a ser mayoría.Está claro que los coches eléctricos pasan por un mal momento en el continente europeo. Tanto la UE como los fabricantes se veían triunfantes durante la primera mitad del pasado año con el importante aumento en la cuota de ventas de los cero emisiones que habían logrado lo imposible: desplazar al diésel como la propulsión más vendida, pero se trataba de un éxito con fecha de caducidad pues dependía enormemente de las ayudas de los diferentes países.Cuando algunos de ellos anunciaron el cese de las subvenciones a la compra, éstos dejaron de ser interesantes para los clientes, volviendo el diésel a ser una de las opciones mayoritarias en la compra. La tecnología de electrificación comprende cuatro opciones, los MHEV, híbridos, híbridos enchufables y eléctricos. Los primeros se han adueñado del mercado, desde los modelos más pequeños a los más grandes, y cada vez más modelos con etiqueta ECO. Los HEV auto-recargables son la otra opción considerada por los clientes, mientras que los PHEV se encuentran en una posición comprometida.Los eléctricos no son la opción de los clientes hoy, las marcas luchan porque lo sean los PHEV.PHEV, la tecnología a explotar tras la baja demanda de eléctricosSus ventas se estancaron y no remontan, y es en la que la gran mayoría de las marcas han depositado sus esperanzas a largo plazo. Saben que los países no van a subvencionar la producción de coches eléctricos, ni destinando ayudas a los clientes, pero tampoco a las marcas. Volkswagen abrió la veda en España, y Stellantis ha ido detrás pero no ha conseguido nada. Dinero hay, pero no para no bajar el precio de los coches eléctricos. Es lo que se huelen los gobiernos.Los ciudadanos también son parte implicada en el juego. Los tiempos de carga de los eléctricos siguen siendo muy elevados, incluso al 80 por ciento de las baterías, y a ello se suma la falta de infraestructura. Pero también los costes del combustible y de la electricidad juegan una mala pasada en lo que a los PHEV respecta, por lo que saben perfectamente que los eléctricos, por ahora, no tienen futuro, y los híbridos enchufables según.

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Los PHEV son ahora el verdadero paso hacia los eléctricos, no hace una décadaCada vez son más las marcas que están invirtiendo en esta tecnología, llevando las baterías de los eléctricos a los híbridos enchufables, lo que está aumentando la autonomía eléctrica. Volkswagen y Mercedes son conscientes del palo recibido en la demanda de coches eléctricos, una factura muy elevada que ahora están solventando con una nueva generación de PHEV que ofrecen hasta 130 kilómetros de autonomía, en el caso de la marca de la estrella y de hasta 120 kilómetros en los de Wolfsburgo.Los 150 kilómetros están a tiro de piedra, los 200 kilómetros más lejos, pero es el verdadero objetivo a medio plazo de las marcas para unos modelos que combinan gasolina o diésel con un motor eléctrico y pueden rodar más hasta 140 km/h. Además, heredan los cargadores de a bordo más potentes, que reduce los tiempos al poder recargar en los mismos puntos de carga de los coches eléctricos. La decisión es de los clientes, pero ahora sí es el verdadero paso intermedio a la electrificación total que nos vendieron a principios de la pasada década. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es