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13 de mayo de 2023 Por David Plaza 0

Por qué los fabricantes de coches consideran un gran error la normativa Euro 7



La normativa Euro 7 preocupa enormemente a la industria del automóvil.

Son varias las marcas de vehículos las que han criticado la intención de la UE de introducir la normativa de control de emisiones Euro 7. ACEA, la asociación que aglutina a la mayoría de ellas, incluso ha emitido un veredicto al respecto.

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) lleva meses criticando la normativa de control de emisiones Euro 7, que la Unión Europea pretende poner en marcha en 2025.

Las críticas están siendo constantes y también bastante enérgicas, tanto a nivel de la asociación como desde el punto de vista de cada fabricante por separado.

El pasado mes de febrero, el CEO de Stellantis Carlos Tavares afirmó que la Euro 7 «no es útil, es costosa y no trae beneficios». Por su parte, Skoda ha alertado de que, si la intención de la Unión Europea sigue adelante, modelos exitosos como el Kamiq, el Scala y el Fabia serán invendibles.

Volkswagen alerta de que la Euro 7 supondría el fin de los coches térmicos baratos, mientras SEAT y CUPRA señalan que dicha normativa pondría en riesgo la viabilidad de fábricas y miles de empleos.

Qué es la normativa Euro 7

La Euro 7 es una serie de normas de emisiones establecidas por la Unión Europea para regular los límites de contaminantes permitidos en los vehículos nuevos vendidos en su territorio.

Esta normativa busca reducir las emisiones de gases de escape y partículas de los vehículos, incluyendo automóviles, camiones y autobuses. Se espera que se aplique a partir de 2025 para turismos y furgonetas nuevos y desde 2027 para camiones y autobuses.

La UE considera la Euro 7 necesaria debido a los problemas ambientales causados por las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes emitidos por los vehículos.

Esta se enfoca en reducir las emisiones de contaminantes como el óxido de nitrógeno (NOx), las partículas finas y los compuestos orgánicos volátiles (COV), que son dañinos para la salud humana y el medio ambiente.

Los fabricantes de automóviles consideran que la normativa Euro 7 es un grave error. Imagen: Freepik

La Euro 7 también aborda los nuevos desafíos tecnológicos, como la electrificación de los vehículos y el aumento de los vehículos híbridos y eléctricos.

En este sentido, establece límites más rigurosos para las emisiones de partículas y otros contaminantes atmosféricos, incluidas partículas provenientes de los frenos y neumáticos, además de las emisiones de escape.

Asimismo, los requisitos de durabilidad de las baterías serán más estrictos en los vehículos eléctricos y de hidrógeno que cumplan con la normativa.

En consecuencia, la Euro 7 aborda no sólo las emisiones de escape, sino también las emisiones durante la producción y uso de los vehículos, incluyendo los eléctricos y de hidrógeno.

Las 7 claves por las que ACEA considera un error la Euro 7

Como parte de su estrategia de presión a la Unión Europea contra la normativa Euro 7, los fabricantes auspiciados por ACEA han publicado un documento con el que precisan los principales puntos de desacuerdo en relación a dicha reglamentación.

1. Es contraproducente para el medio ambiente

ACEA considera que se han logrado progresos notables en la reducción de la contaminación del aire de los vehículos, gracias a los actuales estándares Euro 6/VI.

Y, si bien reconoce que la normativa Euro 7 se plantea con el objetivo de mejorar aún más los límites de emisiones de los vehículos, recuerda que algunos expertos afirman que no tendrá un gran impacto en la reducción de la contaminación y, en cambio, puede tener consecuencias contraproducentes al ralentizar la renovación de la flota.

Entre 2014 y 2020, las normas Euro 6/VI lograron reducir las emisiones totales de óxidos de nitrógeno (NOx) de los automóviles y furgonetas en un 25 % y en un 36 % en los vehículos pesados que circulan por las carreteras de la UE. Sin embargo, recuerda ACEA, el impacto de Euro 6/VI se ve limitado por la proporción de vehículos más antiguos que todavía están en circulación.

La Euro 7 podría aumentar el precio medio de compra de un coche nuevo en hasta 2000 euros

A pesar de la mejora en las emisiones, aún existe una cantidad significativa de vehículos antiguos en las carreteras, lo que significa que estos vehículos más contaminantes son responsables de la mayoría de las emisiones de NOx.

En este contexto, ACEA recuerda a la UE que ocho años después de la implementación de la Euro VI, el 92 % de las emisiones de NOx provienen de camiones anteriores a dicha normativa, ya que representan las tres cuartas partes del total de camiones en las carreteras de la UE.

«La propuesta Euro 7 sólo reduciría las emisiones de NOx del transporte por carretera en menos del 4 % para automóviles y furgonetas (en comparación con los niveles de Euro 6) y en aproximadamente un 2 % para camiones. Pero implicará importantes recursos humanos y financieros», concluye ACEA.

«Sin abordar los vehículos más antiguos, Euro 7 tendrá un impacto apenas perceptible en las emisiones de NOx del transporte por carretera», reitera.

2. Dificulta la descarbonización

La industria del automóvil tiene como objetivo la descarbonización del transporte por carretera para lograr la neutralidad climática y mejorar la calidad del aire.

Con ello en mente, se han invertido enormes cantidades de recursos, incluyendo más de 250.000 millones de euros en electrificación, para mejorar la tecnología de cero emisiones y lograr una transición verde eficiente.

ACEA considera que la electrificación y el desarrollo de combustibles alternativos son las mejores opciones para reducir las emisiones de CO2 del transporte por carretera, así como minimizar las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire.

Además, afirma que «es fundamental que la industria automotriz adopte un enfoque holístico y simplificado para la transición masiva a cero emisiones». Pero señala que, a pesar de esto, la propuesta Euro 7 podría hacer que la transición verde sea más difícil de alcanzar, por lo que se necesitará un enfoque integral que involucre a todos los actores relevantes en la industria para lograr una transición más rápida y efectiva.

Los fabricantes de automóviles afirman que la Euro 7 encarecerá los precios. Imagen: Freepik

3. Los vehículos serán más caros

La Euro 7 es considerada por ACEA una reforma compleja y costosa que traerá consigo una serie de desafíos tanto para los consumidores como para los fabricantes de vehículos.

Además, dicho organismo considera que esta iniciativa podría tener efectos negativos en el medio ambiente, ya que los consumidores podrían mantener sus vehículos antiguos y altamente contaminantes por más tiempo.

Se espera que la implementación de Euro 7 aumente significativamente los costes para la industria automotriz europea, las empresas de logística y los consumidores. Esto, a su vez, podría afectar negativamente a una economía europea ya frágil.

Igualmente, ACEA prevé que cumplir con los nuevos requisitos de Euro 7 aumentará los costes de producción, investigación, desarrollo y pruebas, además de tener que cubrir nuevas instalaciones de prueba esenciales y una amplia variedad de pruebas adicionales en carretera y simulaciones de prueba de emisiones de conducción real en el laboratorio.

En última instancia, se estima que Euro 7 podría aumentar el precio medio de compra de un coche nuevo en hasta 2000 euros, lo que representaría un desafío significativo para los consumidores y operadores que buscan adquirir un vehículo más limpio y respetuoso con el medio ambiente.

4. La Euro 7 es una normativa complicada de implementar

La propuesta Euro 7 no es una mera actualización de las regulaciones anteriores, sino que introduce cambios significativos y costosos tanto para vehículos de turismo y furgonetas como para camiones.

La revisión de las normas para vehículos pesados es especialmente rigurosa y exige mayores límites de emisiones y pruebas más estrictas.





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Sin embargo, la propuesta Euro 7 también ha sido objeto de críticas por sus condiciones de prueba poco realistas, que se alejan de las situaciones cotidianas y se enfocan en situaciones de conducción estadísticamente irrelevantes.

En contraste, la normativa Euro 6/VI ya cubre más del 95 % de las condiciones posibles de conducción en carretera y ofrece emisiones extremadamente bajas de contaminantes de escape en condiciones reales, afirma ACEA.

Algunos expertos han propuesto volver a las condiciones de prueba efectivas de Euro 6/VI, lo que permitiría a los fabricantes centrarse en reducciones de emisiones más ambiciosas en lugar de cumplir con condiciones de prueba más extremas e irrelevantes.

5. Mayores restricciones que en otras partes del mundo

La UE tiene uno de los enfoques más completos y rigurosos del mundo para las emisiones de contaminantes, argumenta ACEA.

Los estándares más recientes, Euro 6/VI, se implementaron a partir de 2014 y han ido mejorando con el tiempo. Las medidas adicionales adoptadas como parte de Euro 6 han permitido reducir aún más los óxidos de nitrógeno (NOx) y las emisiones de partículas contaminantes en condiciones reales de conducción.

La tecnología punta utilizada permite medir las emisiones de escape en niveles apenas medibles. Euro VI reforzó los límites del número de partículas (PN) y amplió los procedimientos de conformidad de las pruebas, lo que también generó bajas emisiones.

Europa perderá competitividad si la Euro 7 se hace demasiado restrictiva, alerta ACEA. Imagen:

En contraste, China, Japón y Estados Unidos también tienen regulaciones para reducir las emisiones de los vehículos, pero estas no son tan estrictas como las de la UE.

Por ejemplo, el enfoque de Estados Unidos es menos riguroso que el de la UE en varios aspectos, como que los límites se miden en pruebas de laboratorio controladas, no según la variabilidad de la conducción en carretera, y se basan en la cantidad promedio de automóviles nuevos vendidos por los fabricantes, en lugar de aplicarse a cada vehículo vendido como sucede en la UE.

Además, Estados Unidos no tiene límites para las emisiones de partículas ultrafinas.

Independientemente de eso, ACEA señala que «la severidad de los estándares de emisiones contaminantes es mucho más que números en papel o pruebas en un laboratorio. En última instancia, su eficacia debe medirse por el rendimiento de un vehículo en la carretera».

6. Los plazos no son realistas

Para implementar tecnologías de reducción de emisiones en vehículos nuevos, la industria automotriz europea necesita un tiempo de anticipación adecuado.

Sin embargo, según la propuesta Euro 7 actual, es poco probable que esta se apruebe antes de finales de 2024. Esto significa que sólo habría unos pocos meses para que los nuevos vehículos cumplan con las nuevas regulaciones extremadamente estrictas.

Desafortunadamente, la propuesta no proporciona suficiente tiempo para desarrollar, diseñar, probar y aprobar todos los modelos y variantes de motores de combustión y vehículos eléctricos abordados por Euro 7, recuerda ACEA.

Las autoridades de homologación tampoco tendrían la capacidad de gestionar el aumento previsto de solicitudes de homologación. Como resultado, se produciría la interrupción de las ventas de muchos vehículos.

Además, cuanto más corto sea el tiempo de entrega, mayor será el aumento del coste del vehículo debido a la capacidad limitada del proveedor a corto plazo.

Se espera que la Euro 7 entre en vigencia en julio de 2025 para turismos y furgonetas y en julio de 2027 para camiones. Por lo tanto, la industria automotriz necesita más tiempo para desarrollar y adoptar las tecnologías necesarias para cumplir con los nuevos estándares, solicita ACEA.





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7. La Euro 7 es mala para la competitividad de la industria

La industria automotriz europea es un importante impulsor del crecimiento económico en la UE, y la propuesta Euro 7 representa una amenaza para la transición ecológica de la industria, señalan los fabricantes de automóviles.

Y añaden que cumplir con los plazos poco realistas de Euro 7 requeriría una inversión significativa. Este impacto económico negativo podría dañar la competitividad global de la industria automotriz europea.

A diferencia de lo que sucede en Europa, otras regiones económicas importantes están incentivando su camino hacia cero emisiones y estableciendo un entorno de inversión atractivo para la industria del transporte.

En este contexto, la propuesta Euro 7 llega en un momento en que Estados Unidos está estableciendo políticas para acelerar la transición a alternativas libres de combustibles fósiles.

ACEA cree que el verdadero camino a seguir es el coche eléctrico. Imagen: Pixabay

Por tanto, ACEA cree que es necesario que Europa desarrolle una estrategia holística que incentive una inversión sustancial en el transporte de cero emisiones en Europa y fabricado en Europa, lo que permitirá a la UE alcanzar sus ambiciosos objetivos climáticos y mejorar la calidad del aire sin ralentizar la transición hacia un transporte sin emisiones.

Estos siete puntos resumen el profundo desacuerdo que los fabricantes adscritos a ACEA tienen sienten hacia la nueva normativa Euro 7, así como la preocupación que su implementación genera en ellos.

En esencia, ACEA considera que la normativa Euro 7 es innecesaria y no hace más que complicar la transición al vehículo eléctrico. Por el contrario, apoya firmemente la prohibición de los vehículos nuevos de combustión a partir de 2035, considerando que hasta ese momento lo ideal es mantener los actuales criterios de emisiones.

¿Surtirá efecto la presión de la industria y dará marcha atrás la Unión Europea? Mientras, el tiempo sigue pasando.

La normativa Euro 7 preocupa enormemente a la industria del automóvil.Son varias las marcas de vehículos las que han criticado la intención de la UE de introducir la normativa de control de emisiones Euro 7. ACEA, la asociación que aglutina a la mayoría de ellas, incluso ha emitido un veredicto al respecto.La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) lleva meses criticando la normativa de control de emisiones Euro 7, que la Unión Europea pretende poner en marcha en 2025.Las críticas están siendo constantes y también bastante enérgicas, tanto a nivel de la asociación como desde el punto de vista de cada fabricante por separado. El pasado mes de febrero, el CEO de Stellantis Carlos Tavares afirmó que la Euro 7 «no es útil, es costosa y no trae beneficios». Por su parte, Skoda ha alertado de que, si la intención de la Unión Europea sigue adelante, modelos exitosos como el Kamiq, el Scala y el Fabia serán invendibles.Volkswagen alerta de que la Euro 7 supondría el fin de los coches térmicos baratos, mientras SEAT y CUPRA señalan que dicha normativa pondría en riesgo la viabilidad de fábricas y miles de empleos.Qué es la normativa Euro 7La Euro 7 es una serie de normas de emisiones establecidas por la Unión Europea para regular los límites de contaminantes permitidos en los vehículos nuevos vendidos en su territorio.Esta normativa busca reducir las emisiones de gases de escape y partículas de los vehículos, incluyendo automóviles, camiones y autobuses. Se espera que se aplique a partir de 2025 para turismos y furgonetas nuevos y desde 2027 para camiones y autobuses.La UE considera la Euro 7 necesaria debido a los problemas ambientales causados por las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes emitidos por los vehículos.Esta se enfoca en reducir las emisiones de contaminantes como el óxido de nitrógeno (NOx), las partículas finas y los compuestos orgánicos volátiles (COV), que son dañinos para la salud humana y el medio ambiente.Los fabricantes de automóviles consideran que la normativa Euro 7 es un grave error. Imagen: FreepikLa Euro 7 también aborda los nuevos desafíos tecnológicos, como la electrificación de los vehículos y el aumento de los vehículos híbridos y eléctricos.En este sentido, establece límites más rigurosos para las emisiones de partículas y otros contaminantes atmosféricos, incluidas partículas provenientes de los frenos y neumáticos, además de las emisiones de escape.Asimismo, los requisitos de durabilidad de las baterías serán más estrictos en los vehículos eléctricos y de hidrógeno que cumplan con la normativa.En consecuencia, la Euro 7 aborda no sólo las emisiones de escape, sino también las emisiones durante la producción y uso de los vehículos, incluyendo los eléctricos y de hidrógeno.Las 7 claves por las que ACEA considera un error la Euro 7Como parte de su estrategia de presión a la Unión Europea contra la normativa Euro 7, los fabricantes auspiciados por ACEA han publicado un documento con el que precisan los principales puntos de desacuerdo en relación a dicha reglamentación.1. Es contraproducente para el medio ambienteACEA considera que se han logrado progresos notables en la reducción de la contaminación del aire de los vehículos, gracias a los actuales estándares Euro 6/VI.Y, si bien reconoce que la normativa Euro 7 se plantea con el objetivo de mejorar aún más los límites de emisiones de los vehículos, recuerda que algunos expertos afirman que no tendrá un gran impacto en la reducción de la contaminación y, en cambio, puede tener consecuencias contraproducentes al ralentizar la renovación de la flota.Entre 2014 y 2020, las normas Euro 6/VI lograron reducir las emisiones totales de óxidos de nitrógeno (NOx) de los automóviles y furgonetas en un 25 % y en un 36 % en los vehículos pesados que circulan por las carreteras de la UE. Sin embargo, recuerda ACEA, el impacto de Euro 6/VI se ve limitado por la proporción de vehículos más antiguos que todavía están en circulación.La Euro 7 podría aumentar el precio medio de compra de un coche nuevo en hasta 2000 eurosA pesar de la mejora en las emisiones, aún existe una cantidad significativa de vehículos antiguos en las carreteras, lo que significa que estos vehículos más contaminantes son responsables de la mayoría de las emisiones de NOx.En este contexto, ACEA recuerda a la UE que ocho años después de la implementación de la Euro VI, el 92 % de las emisiones de NOx provienen de camiones anteriores a dicha normativa, ya que representan las tres cuartas partes del total de camiones en las carreteras de la UE.«La propuesta Euro 7 sólo reduciría las emisiones de NOx del transporte por carretera en menos del 4 % para automóviles y furgonetas (en comparación con los niveles de Euro 6) y en aproximadamente un 2 % para camiones. Pero implicará importantes recursos humanos y financieros», concluye ACEA.«Sin abordar los vehículos más antiguos, Euro 7 tendrá un impacto apenas perceptible en las emisiones de NOx del transporte por carretera», reitera.2. Dificulta la descarbonizaciónLa industria del automóvil tiene como objetivo la descarbonización del transporte por carretera para lograr la neutralidad climática y mejorar la calidad del aire.Con ello en mente, se han invertido enormes cantidades de recursos, incluyendo más de 250.000 millones de euros en electrificación, para mejorar la tecnología de cero emisiones y lograr una transición verde eficiente.ACEA considera que la electrificación y el desarrollo de combustibles alternativos son las mejores opciones para reducir las emisiones de CO2 del transporte por carretera, así como minimizar las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire.Además, afirma que «es fundamental que la industria automotriz adopte un enfoque holístico y simplificado para la transición masiva a cero emisiones». Pero señala que, a pesar de esto, la propuesta Euro 7 podría hacer que la transición verde sea más difícil de alcanzar, por lo que se necesitará un enfoque integral que involucre a todos los actores relevantes en la industria para lograr una transición más rápida y efectiva.Los fabricantes de automóviles afirman que la Euro 7 encarecerá los precios. Imagen: Freepik3. Los vehículos serán más carosLa Euro 7 es considerada por ACEA una reforma compleja y costosa que traerá consigo una serie de desafíos tanto para los consumidores como para los fabricantes de vehículos.Además, dicho organismo considera que esta iniciativa podría tener efectos negativos en el medio ambiente, ya que los consumidores podrían mantener sus vehículos antiguos y altamente contaminantes por más tiempo.Se espera que la implementación de Euro 7 aumente significativamente los costes para la industria automotriz europea, las empresas de logística y los consumidores. Esto, a su vez, podría afectar negativamente a una economía europea ya frágil.Igualmente, ACEA prevé que cumplir con los nuevos requisitos de Euro 7 aumentará los costes de producción, investigación, desarrollo y pruebas, además de tener que cubrir nuevas instalaciones de prueba esenciales y una amplia variedad de pruebas adicionales en carretera y simulaciones de prueba de emisiones de conducción real en el laboratorio.En última instancia, se estima que Euro 7 podría aumentar el precio medio de compra de un coche nuevo en hasta 2000 euros, lo que representaría un desafío significativo para los consumidores y operadores que buscan adquirir un vehículo más limpio y respetuoso con el medio ambiente.4. La Euro 7 es una normativa complicada de implementarLa propuesta Euro 7 no es una mera actualización de las regulaciones anteriores, sino que introduce cambios significativos y costosos tanto para vehículos de turismo y furgonetas como para camiones.La revisión de las normas para vehículos pesados es especialmente rigurosa y exige mayores límites de emisiones y pruebas más estrictas.

¿Coches eléctricos solo para los países ricos? La triste realidad en la Unión Europea
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Sin embargo, la propuesta Euro 7 también ha sido objeto de críticas por sus condiciones de prueba poco realistas, que se alejan de las situaciones cotidianas y se enfocan en situaciones de conducción estadísticamente irrelevantes.En contraste, la normativa Euro 6/VI ya cubre más del 95 % de las condiciones posibles de conducción en carretera y ofrece emisiones extremadamente bajas de contaminantes de escape en condiciones reales, afirma ACEA.Algunos expertos han propuesto volver a las condiciones de prueba efectivas de Euro 6/VI, lo que permitiría a los fabricantes centrarse en reducciones de emisiones más ambiciosas en lugar de cumplir con condiciones de prueba más extremas e irrelevantes.5. Mayores restricciones que en otras partes del mundoLa UE tiene uno de los enfoques más completos y rigurosos del mundo para las emisiones de contaminantes, argumenta ACEA.Los estándares más recientes, Euro 6/VI, se implementaron a partir de 2014 y han ido mejorando con el tiempo. Las medidas adicionales adoptadas como parte de Euro 6 han permitido reducir aún más los óxidos de nitrógeno (NOx) y las emisiones de partículas contaminantes en condiciones reales de conducción.La tecnología punta utilizada permite medir las emisiones de escape en niveles apenas medibles. Euro VI reforzó los límites del número de partículas (PN) y amplió los procedimientos de conformidad de las pruebas, lo que también generó bajas emisiones.Europa perderá competitividad si la Euro 7 se hace demasiado restrictiva, alerta ACEA. Imagen:En contraste, China, Japón y Estados Unidos también tienen regulaciones para reducir las emisiones de los vehículos, pero estas no son tan estrictas como las de la UE.Por ejemplo, el enfoque de Estados Unidos es menos riguroso que el de la UE en varios aspectos, como que los límites se miden en pruebas de laboratorio controladas, no según la variabilidad de la conducción en carretera, y se basan en la cantidad promedio de automóviles nuevos vendidos por los fabricantes, en lugar de aplicarse a cada vehículo vendido como sucede en la UE.Además, Estados Unidos no tiene límites para las emisiones de partículas ultrafinas.Independientemente de eso, ACEA señala que «la severidad de los estándares de emisiones contaminantes es mucho más que números en papel o pruebas en un laboratorio. En última instancia, su eficacia debe medirse por el rendimiento de un vehículo en la carretera».6. Los plazos no son realistasPara implementar tecnologías de reducción de emisiones en vehículos nuevos, la industria automotriz europea necesita un tiempo de anticipación adecuado.Sin embargo, según la propuesta Euro 7 actual, es poco probable que esta se apruebe antes de finales de 2024. Esto significa que sólo habría unos pocos meses para que los nuevos vehículos cumplan con las nuevas regulaciones extremadamente estrictas.Desafortunadamente, la propuesta no proporciona suficiente tiempo para desarrollar, diseñar, probar y aprobar todos los modelos y variantes de motores de combustión y vehículos eléctricos abordados por Euro 7, recuerda ACEA.Las autoridades de homologación tampoco tendrían la capacidad de gestionar el aumento previsto de solicitudes de homologación. Como resultado, se produciría la interrupción de las ventas de muchos vehículos.Además, cuanto más corto sea el tiempo de entrega, mayor será el aumento del coste del vehículo debido a la capacidad limitada del proveedor a corto plazo.Se espera que la Euro 7 entre en vigencia en julio de 2025 para turismos y furgonetas y en julio de 2027 para camiones. Por lo tanto, la industria automotriz necesita más tiempo para desarrollar y adoptar las tecnologías necesarias para cumplir con los nuevos estándares, solicita ACEA.

Las dos nuevas pruebas que tendrán que pasar los coches en la ITV desde el 20 de mayo
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7. La Euro 7 es mala para la competitividad de la industriaLa industria automotriz europea es un importante impulsor del crecimiento económico en la UE, y la propuesta Euro 7 representa una amenaza para la transición ecológica de la industria, señalan los fabricantes de automóviles.Y añaden que cumplir con los plazos poco realistas de Euro 7 requeriría una inversión significativa. Este impacto económico negativo podría dañar la competitividad global de la industria automotriz europea.A diferencia de lo que sucede en Europa, otras regiones económicas importantes están incentivando su camino hacia cero emisiones y estableciendo un entorno de inversión atractivo para la industria del transporte.En este contexto, la propuesta Euro 7 llega en un momento en que Estados Unidos está estableciendo políticas para acelerar la transición a alternativas libres de combustibles fósiles.ACEA cree que el verdadero camino a seguir es el coche eléctrico. Imagen: PixabayPor tanto, ACEA cree que es necesario que Europa desarrolle una estrategia holística que incentive una inversión sustancial en el transporte de cero emisiones en Europa y fabricado en Europa, lo que permitirá a la UE alcanzar sus ambiciosos objetivos climáticos y mejorar la calidad del aire sin ralentizar la transición hacia un transporte sin emisiones.Estos siete puntos resumen el profundo desacuerdo que los fabricantes adscritos a ACEA tienen sienten hacia la nueva normativa Euro 7, así como la preocupación que su implementación genera en ellos.En esencia, ACEA considera que la normativa Euro 7 es innecesaria y no hace más que complicar la transición al vehículo eléctrico. Por el contrario, apoya firmemente la prohibición de los vehículos nuevos de combustión a partir de 2035, considerando que hasta ese momento lo ideal es mantener los actuales criterios de emisiones.¿Surtirá efecto la presión de la industria y dará marcha atrás la Unión Europea? Mientras, el tiempo sigue pasando. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es