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9 de mayo de 2023 Por Javier Costas 0

Daihatsu se la lía a Toyota en Tailandia: se manipularon las pruebas de colisión del Yaris ATIV



Rueda de prensa en Bangkok, 8 de mayo de 2023Toyota

Las últimas dos semanas han sido muy movidas para Toyota en Tailandia, desde que se descubrió que en Daihatsu alguien metió la pata en el proceso de homologación del Yaris ATIV. Aparentemente, no ha pasado nada, pero los directivos han dado explicaciones públicamente.

Toyota forma parte de la historia de Daihatsu desde 1967, cuando el pez grande compró acciones del pez pequeño y pasó a controlarlo. Esta adquisición se hizo en un contexto en el que los gobernantes japoneses favorecieron que hubiese fabricantes fuertes en el país. Desde 2016, Daihatsu es completamente propiedad de Toyota.

Eso significa que Daihatsu está al servicio de Toyota, y en el caso de Tailandia, el especialista en coches pequeños se ocupó del desarrollo y certificación de una variante del Yaris que no hemos visto por aquí. Se trata del Toyota Yaris ATIV, un clásico sedán de tres volúmenes, también conocido como Toyota Vios en Taiwán.

Este modelo se produce principalmente para Tailandia, pero también se exporta a países del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin y Omán. Para las familias modestas es un medio de transporte bastante apañado y con un maletero muy aprovechable. También se vende en Méjico como Yaris Sedán.

Volviendo a Tailandia, el 28 de abril se produjo una declaración de Daihatsu Motor Co., Ltd. Decía que se había producido irregularidades procedimentales en las pruebas de colisión del Yaris ATIV, de acuerdo a lo dispuesto por la normativa de Naciones Unidas UN-R95. El modelo actual se fabrica desde agosto de 2022.

Daihatsu era el responsable de garantizar que esos coches, fabricados por Toyota en una planta en la provincia de Chachoengsao, cumplen todos los requisitos en materia de homologación y son seguros para su venta al público. La primera reacción de Toyota fue detener las ventas inmediatamente y ver qué había pasado.

Ayer lunes, los responsables de Toyota dieron la cara en Bangkok y pidieron disculpas a los clientes que compraron el coche, a los concesionarios, trabajadores de Toyota y las autoridades locales. La relación de Toyota con Tailandia supera los 60 años de vida, y es el cuarto país que más coches de la marca fabrica en el mundo.

Toyota Yaris ATIV para el mercado tailandés

Masahiko Maeda, Director Ejecutivo de la Región de Asia, explicó que para poderse vender un coche hay tres pasos: desarrollo, homologación y ventas. El problema se encontró solo en la fase de certificación previa a las ventas, pero no en el mismo proceso de desarrollo.

Entrando más en harina, los ingenieros de Daihatsu tenían un poco de prisa por completar su parte del trabajo, y esas prisas dieron como resultado que se manipulasen partes de las puertas para realizar pruebas de colisión lateral. Concretamente, el revestimiento interior de la puerta delantera se modificó incorrectamente.

Maeda dijo, para mayor precisión: «Nos gustaría asegurar a los clientes que no hubo problemas con la seguridad y la calidad del automóvil durante el proceso de desarrollo. Este es un problema sobre el próximo paso, la certificación, donde se descubrió una irregularidad procesal, que tomamos en serio y hemos tomado medidas para resolverla».

La certificación afecta a 88.000 unidades producidas, de las cuales 76.289 fueron Yaris ATIV y el resto los Perodua Axia

Toyota Yaris ATIV para el mercado tailandés

Para asegurar eso mismo, Toyota dice que realizó las mismas pruebas de colisión lateral, bajo norma UN-R95, con componentes que han salido de producción en masa, y se comprobó que cumple con la norma en cuestión. Estos resultados pudieron verificarse de forma independiente por terceros. El 2 de mayo fue re-certificado el coche, esta vez haciendo las cosas bien.

En teoría, el coche es igualmente seguro antes y después de las irregularidades

Esta forma de hacer las cosas forma parte de su cultura industrial desde hace más de 50 años. Así lo quiso dejar claro Akio Toyoda: «Toyota es una empresa en la que, cada vez que ocurre un problema, todos se detienen, buscan la verdadera causa y trabajan para mejorar y evitar que vuelva a ocurrir». Puede que no siempre se lo tomen al pie de la letra, pero es algo que no hacen todos los fabricantes.

Estas irregularidades no tienen el mismo alcance que las que Nissan descubrió en Mitsubishi en 2016, cuando ambos fabricantes eran colaboradores en materia de coches utilitarios pequeños (kei car). Tirando del hilo, el escándalo echaba sus raíces 25 años atrás. Las acciones de Mitsubishi cayeron, y Nissan aprovechó para quedarse a buen precio el 34% de su rival.

Rueda de prensa en Bangkok, 8 de mayo de 2023ToyotaLas últimas dos semanas han sido muy movidas para Toyota en Tailandia, desde que se descubrió que en Daihatsu alguien metió la pata en el proceso de homologación del Yaris ATIV. Aparentemente, no ha pasado nada, pero los directivos han dado explicaciones públicamente.Toyota forma parte de la historia de Daihatsu desde 1967, cuando el pez grande compró acciones del pez pequeño y pasó a controlarlo. Esta adquisición se hizo en un contexto en el que los gobernantes japoneses favorecieron que hubiese fabricantes fuertes en el país. Desde 2016, Daihatsu es completamente propiedad de Toyota.Eso significa que Daihatsu está al servicio de Toyota, y en el caso de Tailandia, el especialista en coches pequeños se ocupó del desarrollo y certificación de una variante del Yaris que no hemos visto por aquí. Se trata del Toyota Yaris ATIV, un clásico sedán de tres volúmenes, también conocido como Toyota Vios en Taiwán.Este modelo se produce principalmente para Tailandia, pero también se exporta a países del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin y Omán. Para las familias modestas es un medio de transporte bastante apañado y con un maletero muy aprovechable. También se vende en Méjico como Yaris Sedán.Volviendo a Tailandia, el 28 de abril se produjo una declaración de Daihatsu Motor Co., Ltd. Decía que se había producido irregularidades procedimentales en las pruebas de colisión del Yaris ATIV, de acuerdo a lo dispuesto por la normativa de Naciones Unidas UN-R95. El modelo actual se fabrica desde agosto de 2022.Daihatsu era el responsable de garantizar que esos coches, fabricados por Toyota en una planta en la provincia de Chachoengsao, cumplen todos los requisitos en materia de homologación y son seguros para su venta al público. La primera reacción de Toyota fue detener las ventas inmediatamente y ver qué había pasado.Ayer lunes, los responsables de Toyota dieron la cara en Bangkok y pidieron disculpas a los clientes que compraron el coche, a los concesionarios, trabajadores de Toyota y las autoridades locales. La relación de Toyota con Tailandia supera los 60 años de vida, y es el cuarto país que más coches de la marca fabrica en el mundo.Toyota Yaris ATIV para el mercado tailandésMasahiko Maeda, Director Ejecutivo de la Región de Asia, explicó que para poderse vender un coche hay tres pasos: desarrollo, homologación y ventas. El problema se encontró solo en la fase de certificación previa a las ventas, pero no en el mismo proceso de desarrollo.Entrando más en harina, los ingenieros de Daihatsu tenían un poco de prisa por completar su parte del trabajo, y esas prisas dieron como resultado que se manipulasen partes de las puertas para realizar pruebas de colisión lateral. Concretamente, el revestimiento interior de la puerta delantera se modificó incorrectamente.Maeda dijo, para mayor precisión: «Nos gustaría asegurar a los clientes que no hubo problemas con la seguridad y la calidad del automóvil durante el proceso de desarrollo. Este es un problema sobre el próximo paso, la certificación, donde se descubrió una irregularidad procesal, que tomamos en serio y hemos tomado medidas para resolverla».La certificación afecta a 88.000 unidades producidas, de las cuales 76.289 fueron Yaris ATIV y el resto los Perodua AxiaToyota Yaris ATIV para el mercado tailandésPara asegurar eso mismo, Toyota dice que realizó las mismas pruebas de colisión lateral, bajo norma UN-R95, con componentes que han salido de producción en masa, y se comprobó que cumple con la norma en cuestión. Estos resultados pudieron verificarse de forma independiente por terceros. El 2 de mayo fue re-certificado el coche, esta vez haciendo las cosas bien.En teoría, el coche es igualmente seguro antes y después de las irregularidadesEsta forma de hacer las cosas forma parte de su cultura industrial desde hace más de 50 años. Así lo quiso dejar claro Akio Toyoda: «Toyota es una empresa en la que, cada vez que ocurre un problema, todos se detienen, buscan la verdadera causa y trabajan para mejorar y evitar que vuelva a ocurrir». Puede que no siempre se lo tomen al pie de la letra, pero es algo que no hacen todos los fabricantes.Estas irregularidades no tienen el mismo alcance que las que Nissan descubrió en Mitsubishi en 2016, cuando ambos fabricantes eran colaboradores en materia de coches utilitarios pequeños (kei car). Tirando del hilo, el escándalo echaba sus raíces 25 años atrás. Las acciones de Mitsubishi cayeron, y Nissan aprovechó para quedarse a buen precio el 34% de su rival. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es