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6 de mayo de 2023 Por Javier Costas 0

El PP propondrá facilitar la conversión (retrofit) de coches de combustión en eléctricos



MINI hace conversiones oficiales a eléctricos de sus modelos antiguos, pero en el Reino Unido

Actualmente, uno de los principales problemas que hacen que no merezca la pena aprovechar los coches fabricados y convertirlos en eléctrico es la burocracia, costes excesivos y precios prohibitivos. El martes se votará una propuesta de ley para cambiar eso.

Uno de los grandes obstáculos a la electrificación del parque español es la conversión de los vehículos existentes, de térmicos a eléctricos, para usar eso que se suele llamar la economía circular. Además, en términos ecológicos tiene cierto sentido.

Cierto es que un coche eléctrico nuevo, con una plataforma diseñada para albergar distintos sistemas de propulsión, o uno totalmente eléctrico, va a maximizar la potencia de los motores, la integración con los instrumentos, la capacidad de las baterías o el peso. Es lo más eficiente.

Pero tampoco hay que perder de vista el ahorro en emisiones asociadas a la fabricación si se usan chasis existentes, con todo lo que se puede aprovechar salvo motor, sistema de escape, depósito y cosas por el estilo. La caja de cambios suele ser salvable, aunque no sea demasiado útil después.

Los coches que no se han diseñado como eléctricos presentan problemas a la hora de colocar los elementos, no se consigue algo óptimo, pero se evita fabricar medio coche y tener que reciclar otro entero

En nuestro país vecino, Francia, simplificaron bastante el papeleo necesario para realizar la conversión. No solo la hicieron más fácil, la hicieron mucho más barata, ya que había menos trabas y menos requisitos de homologación. Y claro, su industria de retrofit ha crecido bastante.

Parece que a los políticos españoles, al menos a los del PP, esto les empieza a parecer razonable. La semana que viene se votará en el Congreso de los Diputados una proposición de Ley para favorecer la conversión de vehículos térmicos en eléctricos.

Por un lado, quieren que se puedan utilizar los fondos europeos del Plan de Recuperación para financiar las conversiones a vehículos de batería o pilas de combustible (esto, comercialmente hablando, está más lejos). Para ello habría que modificar el Real Decreto-ley 29/2021, de 21 de diciembre, por el que se adoptan medidas urgentes en el ámbito energético para el fomento de la movilidad eléctrica, el autoconsumo y el despliegue de energías renovables.

Componentes de un Nissan LEAF en el vano motor de un Bluebird de 1986

Sin embargo, la parte más interesante de la propuesta viene ahora. Reclaman que se simplifique y abaraten los procesos de conversión, y que eso sea una línea específica de un PERTE. En otras palabras, habría que meterle mano a la burocracia. Dan seis meses al Gobierno para hacerlo, aunque estén las Elecciones Generales a la vuelta de la esquina para entonces.

El dinero de la Comisión Europea estaría bastante bien empleado en este fin, porque no es realista sustituir un parque móvil de más de 30 millones de vehículos solo con nuevas ventas. Llevaría décadas. Tiene más sentido que se actué en dos vías: nuevas ventas y conversiones.

En España estas conversiones ya se hacen, pero difícilmente el coste merece la pena. Aparte del coche donante, que puede estar al borde de ir al desguace por tener el motor roto o que no merezca la pena arreglarlo, convertirlo no está muy lejos de comprar otro coche. Por lo tanto, no suele merecer la pena.

Algunos fabricantes han mostrado interés por las actividades de reaprovechamiento y reacondicionamiento de vehículos, como Nissan, Renault, MINI o Toyota

Tema aparte sería la conversión de coches clásicos a eléctricos. Por poder, se podría hacer, pero claro, en el momento en el que nos alejamos tanto de lo que era el vehículo original, no se podrían catalogar como históricos, o perderían esa clasificación.

El resultado de la votación del martes es incierto, posiblemente el PP no pueda conseguir votos suficientes, ya que las fuerzas de izquierda tendrían que estar por la labor. Sin embargo, no pasaría nada si pierden la votación, porque como haya un cambio de gobierno este año, y parece que así será, ya es algo a lo que sí estarían dispuestos cuando gobiernen.

La iniciativa de apoyar el retrofit de coches eléctricos puede dar bastante trabajo por ejemplo a los talleres, que van a tener una caída natural de negocio según vaya creciendo el parque de eléctricos. Además, redundaría en la economía circular. No obstante, queda un tema pendiente, ¿de dónde van a salir tantos motores, baterías, sistemas de control…? Si no cambian las leyes actuales, ni preguntarlo tiene mucho sentido.

MINI hace conversiones oficiales a eléctricos de sus modelos antiguos, pero en el Reino UnidoActualmente, uno de los principales problemas que hacen que no merezca la pena aprovechar los coches fabricados y convertirlos en eléctrico es la burocracia, costes excesivos y precios prohibitivos. El martes se votará una propuesta de ley para cambiar eso.Uno de los grandes obstáculos a la electrificación del parque español es la conversión de los vehículos existentes, de térmicos a eléctricos, para usar eso que se suele llamar la economía circular. Además, en términos ecológicos tiene cierto sentido.Cierto es que un coche eléctrico nuevo, con una plataforma diseñada para albergar distintos sistemas de propulsión, o uno totalmente eléctrico, va a maximizar la potencia de los motores, la integración con los instrumentos, la capacidad de las baterías o el peso. Es lo más eficiente.Pero tampoco hay que perder de vista el ahorro en emisiones asociadas a la fabricación si se usan chasis existentes, con todo lo que se puede aprovechar salvo motor, sistema de escape, depósito y cosas por el estilo. La caja de cambios suele ser salvable, aunque no sea demasiado útil después.Los coches que no se han diseñado como eléctricos presentan problemas a la hora de colocar los elementos, no se consigue algo óptimo, pero se evita fabricar medio coche y tener que reciclar otro enteroEn nuestro país vecino, Francia, simplificaron bastante el papeleo necesario para realizar la conversión. No solo la hicieron más fácil, la hicieron mucho más barata, ya que había menos trabas y menos requisitos de homologación. Y claro, su industria de retrofit ha crecido bastante.Parece que a los políticos españoles, al menos a los del PP, esto les empieza a parecer razonable. La semana que viene se votará en el Congreso de los Diputados una proposición de Ley para favorecer la conversión de vehículos térmicos en eléctricos.Por un lado, quieren que se puedan utilizar los fondos europeos del Plan de Recuperación para financiar las conversiones a vehículos de batería o pilas de combustible (esto, comercialmente hablando, está más lejos). Para ello habría que modificar el Real Decreto-ley 29/2021, de 21 de diciembre, por el que se adoptan medidas urgentes en el ámbito energético para el fomento de la movilidad eléctrica, el autoconsumo y el despliegue de energías renovables.Componentes de un Nissan LEAF en el vano motor de un Bluebird de 1986Sin embargo, la parte más interesante de la propuesta viene ahora. Reclaman que se simplifique y abaraten los procesos de conversión, y que eso sea una línea específica de un PERTE. En otras palabras, habría que meterle mano a la burocracia. Dan seis meses al Gobierno para hacerlo, aunque estén las Elecciones Generales a la vuelta de la esquina para entonces.El dinero de la Comisión Europea estaría bastante bien empleado en este fin, porque no es realista sustituir un parque móvil de más de 30 millones de vehículos solo con nuevas ventas. Llevaría décadas. Tiene más sentido que se actué en dos vías: nuevas ventas y conversiones.En España estas conversiones ya se hacen, pero difícilmente el coste merece la pena. Aparte del coche donante, que puede estar al borde de ir al desguace por tener el motor roto o que no merezca la pena arreglarlo, convertirlo no está muy lejos de comprar otro coche. Por lo tanto, no suele merecer la pena.Algunos fabricantes han mostrado interés por las actividades de reaprovechamiento y reacondicionamiento de vehículos, como Nissan, Renault, MINI o ToyotaTema aparte sería la conversión de coches clásicos a eléctricos. Por poder, se podría hacer, pero claro, en el momento en el que nos alejamos tanto de lo que era el vehículo original, no se podrían catalogar como históricos, o perderían esa clasificación.El resultado de la votación del martes es incierto, posiblemente el PP no pueda conseguir votos suficientes, ya que las fuerzas de izquierda tendrían que estar por la labor. Sin embargo, no pasaría nada si pierden la votación, porque como haya un cambio de gobierno este año, y parece que así será, ya es algo a lo que sí estarían dispuestos cuando gobiernen.La iniciativa de apoyar el retrofit de coches eléctricos puede dar bastante trabajo por ejemplo a los talleres, que van a tener una caída natural de negocio según vaya creciendo el parque de eléctricos. Además, redundaría en la economía circular. No obstante, queda un tema pendiente, ¿de dónde van a salir tantos motores, baterías, sistemas de control…? Si no cambian las leyes actuales, ni preguntarlo tiene mucho sentido. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es