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19 de abril de 2023 Por Javier Costas 0

No conduzcas así tu híbrido enchufable, o vas a tirar el dinero



Volvo S60 T8 AWD Recharge R-Design, un híbrido enchufableVolvo Cars

Aprende a utilizar los distintos modos de conducción de tu coche híbrido enchufable, si quieres sacarle el máximo partido. Además de la lectura de este artículo, resulta conveniente echar un vistazo a lo que disponga el manual de instrucciones, escrito por gente que conoce el coche mucho mejor que nosotros.

Los coches híbridos enchufables suponen una complejidad adicional a los híbridos convencionales, ya que permiten más opciones. Mientras que estos últimos se recargan exclusivamente con combustible o frenada regenerativa, los híbridos enchufables reciben aportes de energía desde el exterior mediante enchufe.

Por defecto, los híbridos enchufables, Plug-in Hybrid o PHEV arrancan en modo eléctrico si tienen carga en la batería. Se mantendrán así, salvo que se indique lo contrario, hasta que la carga llegue a un nivel mínimo, se exija una aceleración contundente o se sobrepase cierta velocidad. En otras palabras, serán todo lo eléctricos que puedan ser.

Cuando la carga de la batería ha llegado al «0%», que no coincide con la descarga total, se comportan como híbridos convencionales y su autonomía eléctrica se considera cero. Si se exige mucha potencia de forma continuada, como subiendo un puerto a toda velocidad, la carga de reserva bajará hasta la limitación de prestaciones, y ahí el motor de combustión lo hará todo. Es un extremo al que conviene no llegar, y solemos recibir un aviso antes de que suceda.

Los híbridos enchufables pueden repostar al cabo de miles de kilómetros si se recargan con frecuencia. Al revés, si nunca se recargan, sus consumos pueden ser muy elevados en algunos casos

Esa situación se mantendrá hasta recuperar la carga de la batería del todo, con lo cual todo volverá a funcionar de forma predeterminada. Bien es cierto que la mayoría de los híbridos enchufables recargan exclusivamente en corriente alterna y a potencias discretas, como 2,3 kW.

Esto, sumado a la escasa autonomía a baterías, haga que no tenga ningún sentido hacer un viaje de larga distancia con baterías, porque habría que parar cada 20 minutos y estar así unas pocas horas. Es absurdo. En viajes largos se asume que se gastará más combustible, pero no hay más limitación de autonomía que la que establezca el depósito.

Para liarlo todo un poco más, consideraremos dos modos de conducción extra, el de sostenimiento de carga y el de recarga forzada. Cada marca lo llama de una forma diferente, pero vamos a quedarnos con su funcionamiento. Estos modos hay que solicitarlos adrede, no forman parte del comportamiento estándar, y no todos los modelos los tienen disponibles.

En el Mitsubishi Outlander PHEV se pueden conmutar los modos SAVE y CHRG, que equivalen a sostenimiento de carga y recarga forzada

¿Qué significa sostenimiento de carga?

El sistema híbrido queda programado para que, en vez de agotar las baterías con conducción eléctrica y después se use el modo híbrido estándar, se trate de mantener el nivel de las baterías como está. Esto nos permitirá disponer de la carga para más adelante, como atravesar poblaciones, que es mucho más eficiente usando electricidad.

Según el modelo, esto puede ser simplemente el modo híbrido, que prioriza el motor de combustión y las baterías se van descargando muy despacio, según las condiciones de circulación. Por ejemplo, los Opel Ampera y el BMW i3 REX pueden funcionar así, aunque no fuesen estrictamente hablando híbridos enchufables (su motor primario es el eléctrico, el térmico es un mero generador).

En algunos coches esta puede ser la elección más eficiente, que las baterías contribuyan poco o nada, siempre y cuando luego vayamos a necesitar toda o la mayoría de la carga. Pensemos en una hipotética situación en la que usando el motor de combustión seríamos sancionados, como un centro urbano, y no haya oportunidades de recarga previas.

El modo B del cambio en un híbrido enchufable solo ha de usarse puntualmente. Su utilización habitual no ahorra combustible, más bien es al revés.

¿Qué significa recarga forzada?

Esta programación del sistema híbrido obliga al motor de combustión a, además de mover el propio vehículo, a mover el motor eléctrico como generador para cargar las baterías con gasolina (o gasóleo), el cual ofrecerá resistencia. Dadas las limitaciones termodinámicas del motor y la propia conversión, no es algo eficiente. Recuerda, toda transformación implica pérdidas salvo hablando de energías conservativas.

Es contraproducente cargar baterías usando combustible, un falso ahorro que viola las leyes de la termodinámica

Ahora bien, es una posibilidad considerando que haya una demanda futura de propulsión 100% eléctrica, salvo pena de sanción, si no hay otra forma de recargar. Es un último recurso, pero utilizar este modo habitualmente es sencillamente tirar el dinero. Evita usar este modo. Además, en algunos modelos la posición «B» del cambio fuerza regeneración; úsala solamente bajando puertos de montaña o descensos muy prolongados si el coche se embala.

Es preferible usar el modo híbrido convencional. Compruébalo, vas a consumir menos combustible con la batería «al 0%» que si la recargas con el motor de combustión. Además, recuerda que es extremadamente difícil cargar las baterías a tope solo con frenada regenerativa. Tendría que ser un descenso prolongado de casi el doble de kilómetros que la autonomía eléctrica. Si recuperas 5-10 kilómetros, date con un canto en los dientes.

Volvo S60 T8 AWD Recharge R-Design, un híbrido enchufableVolvo CarsAprende a utilizar los distintos modos de conducción de tu coche híbrido enchufable, si quieres sacarle el máximo partido. Además de la lectura de este artículo, resulta conveniente echar un vistazo a lo que disponga el manual de instrucciones, escrito por gente que conoce el coche mucho mejor que nosotros.Los coches híbridos enchufables suponen una complejidad adicional a los híbridos convencionales, ya que permiten más opciones. Mientras que estos últimos se recargan exclusivamente con combustible o frenada regenerativa, los híbridos enchufables reciben aportes de energía desde el exterior mediante enchufe.Por defecto, los híbridos enchufables, Plug-in Hybrid o PHEV arrancan en modo eléctrico si tienen carga en la batería. Se mantendrán así, salvo que se indique lo contrario, hasta que la carga llegue a un nivel mínimo, se exija una aceleración contundente o se sobrepase cierta velocidad. En otras palabras, serán todo lo eléctricos que puedan ser.Cuando la carga de la batería ha llegado al «0%», que no coincide con la descarga total, se comportan como híbridos convencionales y su autonomía eléctrica se considera cero. Si se exige mucha potencia de forma continuada, como subiendo un puerto a toda velocidad, la carga de reserva bajará hasta la limitación de prestaciones, y ahí el motor de combustión lo hará todo. Es un extremo al que conviene no llegar, y solemos recibir un aviso antes de que suceda.Los híbridos enchufables pueden repostar al cabo de miles de kilómetros si se recargan con frecuencia. Al revés, si nunca se recargan, sus consumos pueden ser muy elevados en algunos casosEsa situación se mantendrá hasta recuperar la carga de la batería del todo, con lo cual todo volverá a funcionar de forma predeterminada. Bien es cierto que la mayoría de los híbridos enchufables recargan exclusivamente en corriente alterna y a potencias discretas, como 2,3 kW.Esto, sumado a la escasa autonomía a baterías, haga que no tenga ningún sentido hacer un viaje de larga distancia con baterías, porque habría que parar cada 20 minutos y estar así unas pocas horas. Es absurdo. En viajes largos se asume que se gastará más combustible, pero no hay más limitación de autonomía que la que establezca el depósito.Para liarlo todo un poco más, consideraremos dos modos de conducción extra, el de sostenimiento de carga y el de recarga forzada. Cada marca lo llama de una forma diferente, pero vamos a quedarnos con su funcionamiento. Estos modos hay que solicitarlos adrede, no forman parte del comportamiento estándar, y no todos los modelos los tienen disponibles.En el Mitsubishi Outlander PHEV se pueden conmutar los modos SAVE y CHRG, que equivalen a sostenimiento de carga y recarga forzada¿Qué significa sostenimiento de carga?El sistema híbrido queda programado para que, en vez de agotar las baterías con conducción eléctrica y después se use el modo híbrido estándar, se trate de mantener el nivel de las baterías como está. Esto nos permitirá disponer de la carga para más adelante, como atravesar poblaciones, que es mucho más eficiente usando electricidad.Según el modelo, esto puede ser simplemente el modo híbrido, que prioriza el motor de combustión y las baterías se van descargando muy despacio, según las condiciones de circulación. Por ejemplo, los Opel Ampera y el BMW i3 REX pueden funcionar así, aunque no fuesen estrictamente hablando híbridos enchufables (su motor primario es el eléctrico, el térmico es un mero generador).En algunos coches esta puede ser la elección más eficiente, que las baterías contribuyan poco o nada, siempre y cuando luego vayamos a necesitar toda o la mayoría de la carga. Pensemos en una hipotética situación en la que usando el motor de combustión seríamos sancionados, como un centro urbano, y no haya oportunidades de recarga previas.El modo B del cambio en un híbrido enchufable solo ha de usarse puntualmente. Su utilización habitual no ahorra combustible, más bien es al revés.¿Qué significa recarga forzada?Esta programación del sistema híbrido obliga al motor de combustión a, además de mover el propio vehículo, a mover el motor eléctrico como generador para cargar las baterías con gasolina (o gasóleo), el cual ofrecerá resistencia. Dadas las limitaciones termodinámicas del motor y la propia conversión, no es algo eficiente. Recuerda, toda transformación implica pérdidas salvo hablando de energías conservativas.Es contraproducente cargar baterías usando combustible, un falso ahorro que viola las leyes de la termodinámicaAhora bien, es una posibilidad considerando que haya una demanda futura de propulsión 100% eléctrica, salvo pena de sanción, si no hay otra forma de recargar. Es un último recurso, pero utilizar este modo habitualmente es sencillamente tirar el dinero. Evita usar este modo. Además, en algunos modelos la posición «B» del cambio fuerza regeneración; úsala solamente bajando puertos de montaña o descensos muy prolongados si el coche se embala.Es preferible usar el modo híbrido convencional. Compruébalo, vas a consumir menos combustible con la batería «al 0%» que si la recargas con el motor de combustión. Además, recuerda que es extremadamente difícil cargar las baterías a tope solo con frenada regenerativa. Tendría que ser un descenso prolongado de casi el doble de kilómetros que la autonomía eléctrica. Si recuperas 5-10 kilómetros, date con un canto en los dientes. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es