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7 de marzo de 2023 Por J.M. Vinuesa 0

Entrevistamos a Jaime Alguersuari, expiloto de Fórmula 1: «Vamos a ver bastantes podios de Fernando Alonso»



Jaime Alguersuari en el Racing and Legends de Cheste

El pasado fin de semana, el Circuito de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo de Cheste celebraba su tradicional evento de clásicos de inicio de temporada, el Racing and Legends. Dedicado a homenajear a Jaime Alguersuari, su hijo estuvo presente y nos concedió unos minutos el domingo, justo antes del Gran Premio de Barein.

Jaime Alguersuari Escudero cumplirá 33 años el próximo 23 de marzo. Es decir, está en una edad en la que podría seguir compitiendo sin ningún tipo de problemas en cualquiera de las categorías de automovilismo, y sobre todo en la Fórmula 1. Su estado de forma, de hecho, es envidiable, lo que se demostró visualmente cuando el domingo se enfundó su antiguo mono de Toro Rosso y todavía le encajaba como un guante. Como si fuera a correr en apenas unos minutos un Gran Premio.

Pero su vida ahora es la música. Y sonríe cuando habla de ella, pero también lo hace cuando, subido a un Fórmula Renault 3.5 V6, arranca y acelera. Luego lo confiesa: «es que el sonido es muy importante en la competición». Él sonríe y con él lo hacen todos los que están cerca. Porque con 46 Grandes Premios de Fórmula 1 y 31 puntos, siendo todavía el tercer piloto más joven en debutar, nadie puede dudar del talento de Jaime Alguersuari. Y si duda, están otras marcas, como la prestigiosa y competida Fórmula 3 británica en 2008, siendo el más joven en ganarla. O sus resultados en la World Series, victorias incluidas. Jaime tiene aún hoy, si no el mejor, uno de los mejores palmarés en el camino de cualquier piloto español hacia la Fórmula 1.

Jaime escucha a su padre

Y tan violentamente como fue lanzado al Gran Circo, tan brutalmente fue apartado de él. Y con ello, acabó su carrera deportiva. Pero no nos adelantemos y dejemos que él nos lo cuente. Porque hace poco volvió a sentir el picor de la competición, la necesidad de ponerse al volante. Porque «una vez piloto, siempre piloto», como dice el refrán. Y Jaime, músico de profesión, sigue teniendo dentro al gran piloto que fue. Y eso no lo cambiará nada.

PREGUNTA: ¿Por qué volvió al karting?

RESPUESTA: «Volví el año pasado pero ya se acabó. Todo fue fruto de una pandemia larga y con muchas incertidumbres, porque con tanto tiempo en casa y con un confinamiento bastante duro para la sociedad, se vinieron muchas cosas a la cabeza. Me dedico a la música, pero hubo un momento en el que me apeteció mucho volverme a subir y gracias a mi amigo Sete Gibernau, que tiene un circuito en su casa, estuvimos entrenando. Ahí fue cuando nació la idea de volver a las carreras, porque me subí y me sentí bien. Me sentí rápido, que todavía no lo había olvidado. Y empecé a hacer carreras del campeonato de España que fueron más o menos bien, pero cuando estamos hablando de la élite, todo va por milésimas y si no estás dedicado al cien por cien, pues…».

P: Pero tu padre es una leyenda de las dos ruedas. Y su hijo se decanta por las cuatro ruedas. ¿Por qué?

R: «Porque en las motos te hacías daño y en los coches no. Mi padre tenía muchas ganas de tener un hijo piloto, pero a mí me daban miedo las motos. Sobre todo porque si querías ir rápido podías caerte y eso era sinónimo de hacerte daño».

Alguersuari se sube al World Series 3.5

Así que Jaime aferró un volante que entregó, como decíamos, uno de los mejores currículums de la historia de nuestro automovilismo, y que ahí sigue. Y en esa carrera ascendente, de improviso, la Fórmula 1:

«Fue una grata sorpresa, pero un caramelo medio envenenado. Yo no estaba preparado, no había probado el coche, no conocía el equipo, ni siquiera la dinámica de un equipo de Fórmula 1. No nos engañemos: correr en la F3 o en las World Series no tiene absolutamente nada que ver con trabajar con 400 personas, ingenieros por todos lados y con una fábrica involucrada en dos coches. La Fórmula 1 es muy diferente a cualquier campeonato de coches. Y fue en ese momento cuando todo me llegó de sopetón. Me subí al coche en Hungría 2009 por primera vez. Tuve el apoyo de Dietrich Mateschitz…», destacó Alguersuari.

Jaime hace una pausa. Mira y señala al cielo. Hay un gesto claro de gratitud en su rostro: «…En ese momento me ayudó muchísimo, sobre todo verbalmente, de darme calma y paz. A Red Bull, si algo les ha caracterizado, es por poner mucha presión sobre los pilotos y sobre todo a mí. Ese momento fue agridulce, porque obviamente las sensaciones no eran fáciles: llegar, subirse, querer hacer un buen papel. Pero sin conocimiento era muy complicado. Aún así, me sirvió de mucho, sobre todo a nivel físico y a entender todo de cara a 2010», añadió el expiloto español de F1.

Desde 2011 no se ponía el mono de Toro Rosso

P: Sí, pero aun con todo superaste a tu compañero Sébastien Buemi.

R: «En cuanto a resultado sí, le supero, pero no en cuanto a rendimiento. Es decir, en rendimiento estábamos muy lejos aún como era normal, y fue una media temporada muy complicada por eso. Porque no conocía casi ningún circuito, el coche en sí, la dinámica de trabajo, los pit-stops, los diferentes compuestos de neumáticos. Yo lo que me di cuenta de inmediato es que la experiencia en Fórmula 1 era un grado superimportante, no era sólo estar en el coche, acelerar y frenar».

Esa experiencia la fue adquiriendo progresivamente ese 2009 y en su primer año completo, 2010, puntuando tres veces, hasta llegar a 2011 totalmente listo para el desafío de la F1. Un año realmente impecable en el que supera de tú a tú a Buemi. Sin complejos. Y de repente, un final abrupto.

P: ¿Qué tenía que haber hecho Jaime Alguersuari para permanecer en la máxima categoría?

R: «Esa pregunta me la hago a mí mismo y no se responderte. La única es que en Fórmula 1 no sólo cuentan los resultados deportivos. Depende de un sistema comercial y de negocio muy importante, en el que se toman decisiones muy importantes que no se ven. Y en cierto modo ha de ser así, hoy el mundo, no sólo en la F1, funciona así. Si volviéramos atrás, no podría haberlo hecho diferente. Veníamos de unas primeras carreras muy complicadas de no entender los neumáticos, y a partir de la séptima u octava carrera era impensable ganar a Schumacher, Rosberg, a equipos que tenían el doble de presupuesto que nosotros. Pero estábamos entre los ocho, nueve, diez primeros… Fue inmejorable».

El casco aun tenía las marcas de las carreras

De nuevo la reflexión da paso a la pausa. A buscar las palabras adecuadas volviendo a aquél final de año tan duro después de una temporada tan meritoria. Sin paternalismos ni filias. Objetivamente, con un Toro Rosso, Jaime se puso sexto en parrilla en Spa-Francorchamps, el circuito de piloto por antonomasia, y a continuación sería séptimo en Monza y en Corea del Sur.

«Después de eso, yo pasé un mal momento psicológicamente, cuando ocurrió todo lo que ocurrió. Porque vi que en mi mejor momento profesional y deportivo se iba todo al garete. Y no entender, sentirte impotente y frustrado, me volvía loco. Fueron dos años horribles de mi vida. Hoy ha sido el primer día que me he puesto el mono con los toros…».

P: Ha sido muy bonito volver a verte vestido de piloto de F1.

R: «Gracias, pero esto no lo habría podido hacer hace seis años. A nivel psicológico, imposible. Me quedé hundido».

P: ¿Y no había otra salida deportiva? ¿Un Le Mans, por ejemplo?

R: «Para mí no. Eso probablemente fue un error mío. Cuando pasó todo esto, me llamó Martin Whitmarsh y fui a Woking, a McLaren. Me reuní con ellos pensando que habría una posibilidad de estar como piloto de pruebas, que entonces era un ecosistema aún bastante dulce en la Fórmula 1. McLaren tenía obviamente a sus pilotos, Hamilton y Button, pero me ofrecieron irme al DTM y les dije que no. Justo después me llamó Force India para ser tercer piloto y me daban un buen sueldo, pero no quería aceptar mentalmente una oferta de F1 que no fuera de piloto oficial. Así que Force India, y luego apareció también Williams, me ofrecieron un volante de titular, pero si hacía una aportación de dinero que era una broma. Cuando empecé a entender que la F1 funcionaba así incluso habiendo ganado a campeones del mundo con un coche que sabíamos perfectamente que no estaba para estar entre los diez primeros, empezó la debacle de todo. Lo que tenía que haber hecho, probablemente, era haber tenido una visión como la que tuvo mi compañero de equipo [Buemi], de decir: me voy a probar el LMP1 con Toyota, o con Porsche, y quedarme como piloto oficial en el mundial de resistencia».

Jaime sonríe en el World Series

P: ¿Y por qué no era una opción? Eran coches interesantes, una competición muy profesional…

R: «Pero es que mi cabeza no pensaba en eso. Yo llevaba en Red Bull desde los quince años y siempre nos habían metido en la cabeza ser el mejor en lo nuestro. Y mi referencia era Sebastian Vettel, que era algo mayor que yo. Tenía, y tengo, muy buena relación con él, desde la Fórmula BMW, pero mi paso orgánico era subir a Red Bull Racing, y sabía que era posible porque estaba haciendo mejores resultados que Buemi, porque Mark Webber se iba a ir en unos años y todo me apuntaba hacía allí. Cuando todo eso se destruye, no me cabe otra cosa en la cabeza. Y fíjate que años más tarde probé otros campeonatos [la Fórmula E en la temporada 2014-15], y ahí me di cuenta, mirándome a mí mismo, que me debía retirar. Me diseñaron de una manera que no era capaz de disfrutar del mundo del motor, porque me hicieron un absoluto tiburón hacia un lado. Mira, como es el caso de Verstappen y la gran mayoría de pilotos de Red Bull, que te forman para ser el número uno y si no te vas fuera. Si a mí me gana mi compañero de equipo y me echan, yo lo entiendo. Pero no fue el caso. Por eso se que si hubiera tenido el coche campeón del mundo se lo hubiera puesto muy difícil a Vettel para ganar otro mundial».

P: Eso dijo ayer también tu padre: que tú eras un campeón del mundo en potencia.

R: «Es que puede que haya gente que no entienda de F1 y no lo comprenda, pero es que yo veía los datos que tenía ese coche. Teníamos contrato con Red Bull Racing y nos cedían a una empresa secundaria en Italia que hacía coches de F1, pero éramos totalmente pilotos de Red Bull. Y nos utilizaban para cosas que los pilotos oficiales de Red Bull no querían hacer o ya habían hecho, íbamos nosotros. Y era increíble haber llegado a estar entre los supuestos veinte mejores pilotos del mundo, pero a la vez frustraba mucho ver que había un coche con el que podías hacer cosas que no podías hacer con el tuyo. Pero el condicional se murió y eso es lo que hay. Yo creo que podría haber ganado carreras y ser campeón del mundo».

En el habitáculo de un Fórmula Nissan de 1999

P: Bien, pero volvamos a finales de 2011. Me has hablado de ofertas, de la frustración de haber sido expulsado por sorpresa y no encontrar un sitio de titular. Pero había estado la oferta de Lotus…

R: «Fue otro error. Hubiera firmado el contrato con ellos en Abu Dhabi, pero no lo hice. Ellos me dijeron: lo has de firmar hoy, porque la semana que viene no estará sobre la mesa. Lotus buscaba, ante la vuelta de Räikkönen [para 2012] que venía de los rallys, querían uno que tuviera experiencia con el neumático Pirelli. Habían visto que en Toro Rosso hicimos un buen trabajo con estos neumáticos, les ganábamos carreras cuando ellos tenían mejor coche que el nuestro. Así que Éric Boullier [entonces team manager de Lotus] me dijo: te ofrezco este contrato pero no tengo tiempo para esperar. Tenían un acuerdo verbal con Romain Grosjean, que había bajado a la GP2 y ahora tenía la opción de volver a F1, pero visto que durante ocho carreras yo había estado en los puntos y progresando, me ofrecieron este contrato para firmar con ellos. Pero claro… ¿cómo ibas a pensar en ese momento que iba a ocurrir lo que ocurrió cuando estás sacando lo máximo de tu coche? Si es que recuerdo que hasta Buemi me dijo ya se quién se va si tiene que entrar Daniel Ricciardo, refiriéndose a él, claro. Por eso no lo firmé. Nadie, nunca, imaginó que se pudieran cargar a los dos pilotos de golpe».

P: Ya que estamos en Valencia, tú fuiste el primer piloto en ganar en el tan criticado Valencia Street Circuit, en la prueba de F3 que se hizo en julio de 2008 antes de inaugurar el trazado. Y luego, tu segunda carrera en F1 fue allí, y también una de las mejores de tu carrera. ¿Qué recuerdos te trae la pista?

R: «Sólo tengo buenas palabras. En el Street Circuit gané con el equipo GTA, de esta tierra, y fuimos los primeros en hacerlo. Y luego, en el 2011 salía el decimoctavo, muy atrás y acabé octavo. Teníamos un ritmo de carrera brutal, y creo además que fue el punto de inflexión de esa temporada. Veníamos de Canadá de haber quedado octavos también y a partir de ahí no paramos de hacer puntos. En Valencia nos dimos cuenta que habíamos logrado algo en el setup del coche que nos permitía consumir menos los neumáticos. Y era un momento complicado porque veníamos de un inicio de año difícil, consumiendo mucho neumático, calificando atrás, y en Valencia mi confianza subió mucho».

Jaime observa atento el interior del World Series

P: Pero eso fue la carrera de piloto de Jaime Alguersuari. Ahora la música lo ocupa todo y su simple mención le pone una sonrisa amplia y luminosa en su rostro. Una música que es también sensibilidad, precisión, concentración y emociones. Muchas emociones. Como las que se pueden sentir en pista a los mandos de un coche de competición. ¿Del volante a la mesa de mezclas se ha transferido algo?

R: «Desde luego. La rutina, el trabajo, la disciplina, que para mí es esencial. Poder tener una rutina de trabajo sólida, consistente, con objetivos es algo que adopté gracias a una universidad que me dio Red Bull. Y esa metodología de trabajo a mí me ayuda cada día en la música. Sobre todo a hacerlo con ganas, ir al estudio, levantarme pronto, dormir las horas que toca. Me siento efectivo».

P: Y por terminar, ¿cómo ves esta temporada de Fórmula 1?

R: «Red Bull va a volver a ganar. Habrá evoluciones, como cada año, pero Red Bull va a ganar. Lo de Aston Martin es una sorpresa, una locura, porque no ha habido un cambio de reglamentación este año, y que hayan hecho este paso adelante, desde fuera es raro y extraño, pero es muy bueno para Fernando y eso nos beneficia a todos. Esperemos que se mantenga así. Pero claro, los peces gordos como Mercedes, Ferrari, Red Bull van a evolucionar mucho el coche. Ojalá que Aston Martin también y a ver cómo acaba esto. Yo dije que como muy bien lo veía sexto, ya era increíble. Y eso que Fernando siempre tiene un punto más en carrera. Si es lo que parece, vamos a ver bastantes podios de Fernando».

Jaime ya sólo mira hacia adelante

Proféticamente, un par de horas después de estas palabras, Fernando Alonso se hacía con su 99º podio en la F1 al acabar tercero en el GP de Baréin. Un sitio en el que podría, casi debería haber estado Jaime. Por talento y por edad. Pero como él mismo dice, los condicionales son lo que son. Llega la despedida.

«Me quedo con los buenos recuerdos, la aventura que viví, la gente que he conocido y sobre todo la experiencia vivida, que fue fantástica», Jaime Alguersuari, expiloto de Fórmula 1

Y la sonrisa vuelve, amplia y sincera, mientras te mira a los ojos en la despedida. Nada hay que esconder ya, ni hay serenidad que pueda romperse al ver a este Jaime Alguersuari que ha cerrado la etapa de la competición. La música, nunca mejor dicho, suena en otra parte y suena bien, que es lo importante. Y sin embargo, qué difícil fue no volver a hace apenas una década viendo a Jaime vestido de piloto este fin de semana. Porque una vez piloto, siempre piloto. Y Jaime es de los mejores que este país ha visto al volante.

Jaime Alguersuari en el Racing and Legends de ChesteEl pasado fin de semana, el Circuito de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo de Cheste celebraba su tradicional evento de clásicos de inicio de temporada, el Racing and Legends. Dedicado a homenajear a Jaime Alguersuari, su hijo estuvo presente y nos concedió unos minutos el domingo, justo antes del Gran Premio de Barein.Jaime Alguersuari Escudero cumplirá 33 años el próximo 23 de marzo. Es decir, está en una edad en la que podría seguir compitiendo sin ningún tipo de problemas en cualquiera de las categorías de automovilismo, y sobre todo en la Fórmula 1. Su estado de forma, de hecho, es envidiable, lo que se demostró visualmente cuando el domingo se enfundó su antiguo mono de Toro Rosso y todavía le encajaba como un guante. Como si fuera a correr en apenas unos minutos un Gran Premio.Pero su vida ahora es la música. Y sonríe cuando habla de ella, pero también lo hace cuando, subido a un Fórmula Renault 3.5 V6, arranca y acelera. Luego lo confiesa: «es que el sonido es muy importante en la competición». Él sonríe y con él lo hacen todos los que están cerca. Porque con 46 Grandes Premios de Fórmula 1 y 31 puntos, siendo todavía el tercer piloto más joven en debutar, nadie puede dudar del talento de Jaime Alguersuari. Y si duda, están otras marcas, como la prestigiosa y competida Fórmula 3 británica en 2008, siendo el más joven en ganarla. O sus resultados en la World Series, victorias incluidas. Jaime tiene aún hoy, si no el mejor, uno de los mejores palmarés en el camino de cualquier piloto español hacia la Fórmula 1.Jaime escucha a su padre Y tan violentamente como fue lanzado al Gran Circo, tan brutalmente fue apartado de él. Y con ello, acabó su carrera deportiva. Pero no nos adelantemos y dejemos que él nos lo cuente. Porque hace poco volvió a sentir el picor de la competición, la necesidad de ponerse al volante. Porque «una vez piloto, siempre piloto», como dice el refrán. Y Jaime, músico de profesión, sigue teniendo dentro al gran piloto que fue. Y eso no lo cambiará nada. PREGUNTA: ¿Por qué volvió al karting?RESPUESTA: «Volví el año pasado pero ya se acabó. Todo fue fruto de una pandemia larga y con muchas incertidumbres, porque con tanto tiempo en casa y con un confinamiento bastante duro para la sociedad, se vinieron muchas cosas a la cabeza. Me dedico a la música, pero hubo un momento en el que me apeteció mucho volverme a subir y gracias a mi amigo Sete Gibernau, que tiene un circuito en su casa, estuvimos entrenando. Ahí fue cuando nació la idea de volver a las carreras, porque me subí y me sentí bien. Me sentí rápido, que todavía no lo había olvidado. Y empecé a hacer carreras del campeonato de España que fueron más o menos bien, pero cuando estamos hablando de la élite, todo va por milésimas y si no estás dedicado al cien por cien, pues…».P: Pero tu padre es una leyenda de las dos ruedas. Y su hijo se decanta por las cuatro ruedas. ¿Por qué? R: «Porque en las motos te hacías daño y en los coches no. Mi padre tenía muchas ganas de tener un hijo piloto, pero a mí me daban miedo las motos. Sobre todo porque si querías ir rápido podías caerte y eso era sinónimo de hacerte daño».Alguersuari se sube al World Series 3.5Así que Jaime aferró un volante que entregó, como decíamos, uno de los mejores currículums de la historia de nuestro automovilismo, y que ahí sigue. Y en esa carrera ascendente, de improviso, la Fórmula 1: «Fue una grata sorpresa, pero un caramelo medio envenenado. Yo no estaba preparado, no había probado el coche, no conocía el equipo, ni siquiera la dinámica de un equipo de Fórmula 1. No nos engañemos: correr en la F3 o en las World Series no tiene absolutamente nada que ver con trabajar con 400 personas, ingenieros por todos lados y con una fábrica involucrada en dos coches. La Fórmula 1 es muy diferente a cualquier campeonato de coches. Y fue en ese momento cuando todo me llegó de sopetón. Me subí al coche en Hungría 2009 por primera vez. Tuve el apoyo de Dietrich Mateschitz…», destacó Alguersuari.Jaime hace una pausa. Mira y señala al cielo. Hay un gesto claro de gratitud en su rostro: «…En ese momento me ayudó muchísimo, sobre todo verbalmente, de darme calma y paz. A Red Bull, si algo les ha caracterizado, es por poner mucha presión sobre los pilotos y sobre todo a mí. Ese momento fue agridulce, porque obviamente las sensaciones no eran fáciles: llegar, subirse, querer hacer un buen papel. Pero sin conocimiento era muy complicado. Aún así, me sirvió de mucho, sobre todo a nivel físico y a entender todo de cara a 2010», añadió el expiloto español de F1.Desde 2011 no se ponía el mono de Toro RossoP: Sí, pero aun con todo superaste a tu compañero Sébastien Buemi.R: «En cuanto a resultado sí, le supero, pero no en cuanto a rendimiento. Es decir, en rendimiento estábamos muy lejos aún como era normal, y fue una media temporada muy complicada por eso. Porque no conocía casi ningún circuito, el coche en sí, la dinámica de trabajo, los pit-stops, los diferentes compuestos de neumáticos. Yo lo que me di cuenta de inmediato es que la experiencia en Fórmula 1 era un grado superimportante, no era sólo estar en el coche, acelerar y frenar».Esa experiencia la fue adquiriendo progresivamente ese 2009 y en su primer año completo, 2010, puntuando tres veces, hasta llegar a 2011 totalmente listo para el desafío de la F1. Un año realmente impecable en el que supera de tú a tú a Buemi. Sin complejos. Y de repente, un final abrupto. P: ¿Qué tenía que haber hecho Jaime Alguersuari para permanecer en la máxima categoría?R: «Esa pregunta me la hago a mí mismo y no se responderte. La única es que en Fórmula 1 no sólo cuentan los resultados deportivos. Depende de un sistema comercial y de negocio muy importante, en el que se toman decisiones muy importantes que no se ven. Y en cierto modo ha de ser así, hoy el mundo, no sólo en la F1, funciona así. Si volviéramos atrás, no podría haberlo hecho diferente. Veníamos de unas primeras carreras muy complicadas de no entender los neumáticos, y a partir de la séptima u octava carrera era impensable ganar a Schumacher, Rosberg, a equipos que tenían el doble de presupuesto que nosotros. Pero estábamos entre los ocho, nueve, diez primeros… Fue inmejorable».El casco aun tenía las marcas de las carrerasDe nuevo la reflexión da paso a la pausa. A buscar las palabras adecuadas volviendo a aquél final de año tan duro después de una temporada tan meritoria. Sin paternalismos ni filias. Objetivamente, con un Toro Rosso, Jaime se puso sexto en parrilla en Spa-Francorchamps, el circuito de piloto por antonomasia, y a continuación sería séptimo en Monza y en Corea del Sur.«Después de eso, yo pasé un mal momento psicológicamente, cuando ocurrió todo lo que ocurrió. Porque vi que en mi mejor momento profesional y deportivo se iba todo al garete. Y no entender, sentirte impotente y frustrado, me volvía loco. Fueron dos años horribles de mi vida. Hoy ha sido el primer día que me he puesto el mono con los toros…».P: Ha sido muy bonito volver a verte vestido de piloto de F1.R: «Gracias, pero esto no lo habría podido hacer hace seis años. A nivel psicológico, imposible. Me quedé hundido».P: ¿Y no había otra salida deportiva? ¿Un Le Mans, por ejemplo?R: «Para mí no. Eso probablemente fue un error mío. Cuando pasó todo esto, me llamó Martin Whitmarsh y fui a Woking, a McLaren. Me reuní con ellos pensando que habría una posibilidad de estar como piloto de pruebas, que entonces era un ecosistema aún bastante dulce en la Fórmula 1. McLaren tenía obviamente a sus pilotos, Hamilton y Button, pero me ofrecieron irme al DTM y les dije que no. Justo después me llamó Force India para ser tercer piloto y me daban un buen sueldo, pero no quería aceptar mentalmente una oferta de F1 que no fuera de piloto oficial. Así que Force India, y luego apareció también Williams, me ofrecieron un volante de titular, pero si hacía una aportación de dinero que era una broma. Cuando empecé a entender que la F1 funcionaba así incluso habiendo ganado a campeones del mundo con un coche que sabíamos perfectamente que no estaba para estar entre los diez primeros, empezó la debacle de todo. Lo que tenía que haber hecho, probablemente, era haber tenido una visión como la que tuvo mi compañero de equipo [Buemi], de decir: me voy a probar el LMP1 con Toyota, o con Porsche, y quedarme como piloto oficial en el mundial de resistencia».Jaime sonríe en el World SeriesP: ¿Y por qué no era una opción? Eran coches interesantes, una competición muy profesional…R: «Pero es que mi cabeza no pensaba en eso. Yo llevaba en Red Bull desde los quince años y siempre nos habían metido en la cabeza ser el mejor en lo nuestro. Y mi referencia era Sebastian Vettel, que era algo mayor que yo. Tenía, y tengo, muy buena relación con él, desde la Fórmula BMW, pero mi paso orgánico era subir a Red Bull Racing, y sabía que era posible porque estaba haciendo mejores resultados que Buemi, porque Mark Webber se iba a ir en unos años y todo me apuntaba hacía allí. Cuando todo eso se destruye, no me cabe otra cosa en la cabeza. Y fíjate que años más tarde probé otros campeonatos [la Fórmula E en la temporada 2014-15], y ahí me di cuenta, mirándome a mí mismo, que me debía retirar. Me diseñaron de una manera que no era capaz de disfrutar del mundo del motor, porque me hicieron un absoluto tiburón hacia un lado. Mira, como es el caso de Verstappen y la gran mayoría de pilotos de Red Bull, que te forman para ser el número uno y si no te vas fuera. Si a mí me gana mi compañero de equipo y me echan, yo lo entiendo. Pero no fue el caso. Por eso se que si hubiera tenido el coche campeón del mundo se lo hubiera puesto muy difícil a Vettel para ganar otro mundial».P: Eso dijo ayer también tu padre: que tú eras un campeón del mundo en potencia.R: «Es que puede que haya gente que no entienda de F1 y no lo comprenda, pero es que yo veía los datos que tenía ese coche. Teníamos contrato con Red Bull Racing y nos cedían a una empresa secundaria en Italia que hacía coches de F1, pero éramos totalmente pilotos de Red Bull. Y nos utilizaban para cosas que los pilotos oficiales de Red Bull no querían hacer o ya habían hecho, íbamos nosotros. Y era increíble haber llegado a estar entre los supuestos veinte mejores pilotos del mundo, pero a la vez frustraba mucho ver que había un coche con el que podías hacer cosas que no podías hacer con el tuyo. Pero el condicional se murió y eso es lo que hay. Yo creo que podría haber ganado carreras y ser campeón del mundo».En el habitáculo de un Fórmula Nissan de 1999P: Bien, pero volvamos a finales de 2011. Me has hablado de ofertas, de la frustración de haber sido expulsado por sorpresa y no encontrar un sitio de titular. Pero había estado la oferta de Lotus…R: «Fue otro error. Hubiera firmado el contrato con ellos en Abu Dhabi, pero no lo hice. Ellos me dijeron: lo has de firmar hoy, porque la semana que viene no estará sobre la mesa. Lotus buscaba, ante la vuelta de Räikkönen [para 2012] que venía de los rallys, querían uno que tuviera experiencia con el neumático Pirelli. Habían visto que en Toro Rosso hicimos un buen trabajo con estos neumáticos, les ganábamos carreras cuando ellos tenían mejor coche que el nuestro. Así que Éric Boullier [entonces team manager de Lotus] me dijo: te ofrezco este contrato pero no tengo tiempo para esperar. Tenían un acuerdo verbal con Romain Grosjean, que había bajado a la GP2 y ahora tenía la opción de volver a F1, pero visto que durante ocho carreras yo había estado en los puntos y progresando, me ofrecieron este contrato para firmar con ellos. Pero claro… ¿cómo ibas a pensar en ese momento que iba a ocurrir lo que ocurrió cuando estás sacando lo máximo de tu coche? Si es que recuerdo que hasta Buemi me dijo ya se quién se va si tiene que entrar Daniel Ricciardo, refiriéndose a él, claro. Por eso no lo firmé. Nadie, nunca, imaginó que se pudieran cargar a los dos pilotos de golpe».P: Ya que estamos en Valencia, tú fuiste el primer piloto en ganar en el tan criticado Valencia Street Circuit, en la prueba de F3 que se hizo en julio de 2008 antes de inaugurar el trazado. Y luego, tu segunda carrera en F1 fue allí, y también una de las mejores de tu carrera. ¿Qué recuerdos te trae la pista?R: «Sólo tengo buenas palabras. En el Street Circuit gané con el equipo GTA, de esta tierra, y fuimos los primeros en hacerlo. Y luego, en el 2011 salía el decimoctavo, muy atrás y acabé octavo. Teníamos un ritmo de carrera brutal, y creo además que fue el punto de inflexión de esa temporada. Veníamos de Canadá de haber quedado octavos también y a partir de ahí no paramos de hacer puntos. En Valencia nos dimos cuenta que habíamos logrado algo en el setup del coche que nos permitía consumir menos los neumáticos. Y era un momento complicado porque veníamos de un inicio de año difícil, consumiendo mucho neumático, calificando atrás, y en Valencia mi confianza subió mucho».Jaime observa atento el interior del World SeriesP: Pero eso fue la carrera de piloto de Jaime Alguersuari. Ahora la música lo ocupa todo y su simple mención le pone una sonrisa amplia y luminosa en su rostro. Una música que es también sensibilidad, precisión, concentración y emociones. Muchas emociones. Como las que se pueden sentir en pista a los mandos de un coche de competición. ¿Del volante a la mesa de mezclas se ha transferido algo?R: «Desde luego. La rutina, el trabajo, la disciplina, que para mí es esencial. Poder tener una rutina de trabajo sólida, consistente, con objetivos es algo que adopté gracias a una universidad que me dio Red Bull. Y esa metodología de trabajo a mí me ayuda cada día en la música. Sobre todo a hacerlo con ganas, ir al estudio, levantarme pronto, dormir las horas que toca. Me siento efectivo».P: Y por terminar, ¿cómo ves esta temporada de Fórmula 1?R: «Red Bull va a volver a ganar. Habrá evoluciones, como cada año, pero Red Bull va a ganar. Lo de Aston Martin es una sorpresa, una locura, porque no ha habido un cambio de reglamentación este año, y que hayan hecho este paso adelante, desde fuera es raro y extraño, pero es muy bueno para Fernando y eso nos beneficia a todos. Esperemos que se mantenga así. Pero claro, los peces gordos como Mercedes, Ferrari, Red Bull van a evolucionar mucho el coche. Ojalá que Aston Martin también y a ver cómo acaba esto. Yo dije que como muy bien lo veía sexto, ya era increíble. Y eso que Fernando siempre tiene un punto más en carrera. Si es lo que parece, vamos a ver bastantes podios de Fernando».Jaime ya sólo mira hacia adelanteProféticamente, un par de horas después de estas palabras, Fernando Alonso se hacía con su 99º podio en la F1 al acabar tercero en el GP de Baréin. Un sitio en el que podría, casi debería haber estado Jaime. Por talento y por edad. Pero como él mismo dice, los condicionales son lo que son. Llega la despedida.«Me quedo con los buenos recuerdos, la aventura que viví, la gente que he conocido y sobre todo la experiencia vivida, que fue fantástica», Jaime Alguersuari, expiloto de Fórmula 1Y la sonrisa vuelve, amplia y sincera, mientras te mira a los ojos en la despedida. Nada hay que esconder ya, ni hay serenidad que pueda romperse al ver a este Jaime Alguersuari que ha cerrado la etapa de la competición. La música, nunca mejor dicho, suena en otra parte y suena bien, que es lo importante. Y sin embargo, qué difícil fue no volver a hace apenas una década viendo a Jaime vestido de piloto este fin de semana. Porque una vez piloto, siempre piloto. Y Jaime es de los mejores que este país ha visto al volante. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es