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1 de marzo de 2023 Por Javier Costas 0

Ford te quitará funciones del coche (o te lo embargará) si dejas de pagarlo en el futuro



Los cepos mecánicos van a ser cosa del pasado

¿Qué hacer con la gente que no paga deudas contraídas por un préstamo o arrendamiento, y no quiere colaborar? Ford ha pensado en un sistema que primero persuade y acaba tomando decisiones por su cuenta para poner fin a un impago de forma civilizada.

Hace año y medio, Ford registró una patente en Estados Unidos relativa a un sistema de «reposesión» de vehículo, es decir, cómo recuperar un coche que ha sido embargado por una entidad financiera, tanto si el cliente colabora, como si no. La patente fue concedida el 23 de febrero con el código 17/408,004.

Tanto en Estados Unidos como en la soleada España, cuando estamos pagando cuotas por un coche que hemos financiado, somos el propietario, y en el caso de un renting o leasing, el propietario es una empresa que pone una reserva de dominio. Eso significa que no podremos disponer libremente del bien, en este caso un coche, porque no es nuestro.

Cuando un préstamo o cuota no se paga, se genera una situación incómoda que puede derivar en una orden de embargo para satisfacer al prestamista o arrendador. Las órdenes de embargo no siempre son eficaces, ya que el cliente puede no querer cooperar y no devolver el vehículo. La tecnología permitirá complicar un poco la vida a quien actúa de esa forma.

La patente registrada por Ford detalla un sistema basado en nube, a través de Internet, que toma acciones de distinta consideración, según sea cada caso. En un primer lugar, se limitará a notificar al usuario del coche que tiene una deuda pendiente y proceda a ponerse al día.

En el caso de que no lo haga, tanto atender a la notificación como a satisfacer la deuda, el coche irá tomando acciones molestas, de menos a más intensidad, para que el usuario tenga a bien regularizar su situación o devolver el vehículo. En un primer lugar, se pueden desactivar sistemas de confort como el sistema de sonido o GPS, y sonará una advertencia de esas que molestan.

En una segunda fase, el vehículo podrá quedar bloqueado en determinadas situaciones, pero no en otras. Por ejemplo, puede permitir desplazamientos cerca del horario escolar o laboral, para aquellos casos en los que el impago se deba más a una situación de real necesidad, pero estar inoperativo por la noche o en fines de semana, o no poder salir de una zona delimitada. Ojo, es una patente, no una política ya definida.

Esquema de los sistemas implicados en la patente. Se han considerado distintos escenarios de uso

Si todo eso fallase, se abren dos escenarios, uno de ellos es avisar a la policía para que proceda a retirar el vehículo embargado, y otra es que el propio vehículo, si dispone de características de conducción autónoma, simplemente «abandone» al usuario y se dirija por su cuenta a una instalación donde quede almacenado. También puede pedir que le recoja una grúa, e incluso cometer «suicidio lógico» acudiendo a un desguace si apenas tiene valor.

El sistema también contempla encerrar al moroso dentro del vehículo y que este conduzca solo a donde sea necesario, como una comisaría de policía

Aunque esto pueda sonar distópico, injusto o kafkiano, lo cierto es que tiene sentido. A fin de cuentas, cuando alguien deja de pagar por un bien financiado o arrendado, está cometiendo un fraude, y en el caso de que eso suceda por extrema necesidad, se puede buscar una solución, no buscar cada uno un remedio por su cuenta y riesgo como si no hubiese leyes.

Esta tecnología permitiría disuadir a cierto tipo de gente de la tentación de no pagar y no devolver el vehículo. En un artículo anterior comentamos que las deudas sobre automóviles son las más importantes en EEUU después de las hipotecas y los préstamos estudiantiles. Lo normal es que quien no pueda pagar, simplemente devuelva el coche y se quite un problema de encima.

Tal vez, algún día, los coches puedan embargarse solitos y ahorrar molestias y costes a los legítimos propietarios o prestamistas

Cómo no, los inventores han tenido en cuenta que un coche que se haya quedado hecho un «ladrillo» o esté limitado, pero quepueda funcionar en un caso de extrema necesidad, como puede ser un traslado a un hospital, porque sería una causa de fuerza mayor. Seguramente algún abogado les habrá dicho que les podrían demandar si un moroso ha necesitado irse pitando por algo importante y alguien ha salido perjudicado por ello. Así funciona ese país.

La letra pequeña de la patente es interesante, porque el vehículo podrá hasta hacer uso de las cámaras para determinar si está en un garaje cerrado o puede «escaparse» con facilidad del usuario moroso. Este sistema seguramente sería el sueño húmedo de cualquier prestamista usurero o mafioso, se evitarían los métodos de dudosa legalidad para exigir el pago de las deudas y manchar baldosas y trajes caros.

Bromas aparte, hay una cara B sobre esta tecnología: puede haber acciones contra un usuario que tiene todos sus pagos al día, pues los errores ocurren, y también quedan abiertas las puertas de que una persona malintencionada -y ajena al sistema de préstamos- decida usar el sistema contra alguien para chantajearle, o que el sistema funcione incorrectamente y cause por tanto un perjuicio innecesario.

Los cepos mecánicos van a ser cosa del pasado¿Qué hacer con la gente que no paga deudas contraídas por un préstamo o arrendamiento, y no quiere colaborar? Ford ha pensado en un sistema que primero persuade y acaba tomando decisiones por su cuenta para poner fin a un impago de forma civilizada.Hace año y medio, Ford registró una patente en Estados Unidos relativa a un sistema de «reposesión» de vehículo, es decir, cómo recuperar un coche que ha sido embargado por una entidad financiera, tanto si el cliente colabora, como si no. La patente fue concedida el 23 de febrero con el código 17/408,004.Tanto en Estados Unidos como en la soleada España, cuando estamos pagando cuotas por un coche que hemos financiado, somos el propietario, y en el caso de un renting o leasing, el propietario es una empresa que pone una reserva de dominio. Eso significa que no podremos disponer libremente del bien, en este caso un coche, porque no es nuestro.Cuando un préstamo o cuota no se paga, se genera una situación incómoda que puede derivar en una orden de embargo para satisfacer al prestamista o arrendador. Las órdenes de embargo no siempre son eficaces, ya que el cliente puede no querer cooperar y no devolver el vehículo. La tecnología permitirá complicar un poco la vida a quien actúa de esa forma.La patente registrada por Ford detalla un sistema basado en nube, a través de Internet, que toma acciones de distinta consideración, según sea cada caso. En un primer lugar, se limitará a notificar al usuario del coche que tiene una deuda pendiente y proceda a ponerse al día.En el caso de que no lo haga, tanto atender a la notificación como a satisfacer la deuda, el coche irá tomando acciones molestas, de menos a más intensidad, para que el usuario tenga a bien regularizar su situación o devolver el vehículo. En un primer lugar, se pueden desactivar sistemas de confort como el sistema de sonido o GPS, y sonará una advertencia de esas que molestan.En una segunda fase, el vehículo podrá quedar bloqueado en determinadas situaciones, pero no en otras. Por ejemplo, puede permitir desplazamientos cerca del horario escolar o laboral, para aquellos casos en los que el impago se deba más a una situación de real necesidad, pero estar inoperativo por la noche o en fines de semana, o no poder salir de una zona delimitada. Ojo, es una patente, no una política ya definida.Esquema de los sistemas implicados en la patente. Se han considerado distintos escenarios de usoSi todo eso fallase, se abren dos escenarios, uno de ellos es avisar a la policía para que proceda a retirar el vehículo embargado, y otra es que el propio vehículo, si dispone de características de conducción autónoma, simplemente «abandone» al usuario y se dirija por su cuenta a una instalación donde quede almacenado. También puede pedir que le recoja una grúa, e incluso cometer «suicidio lógico» acudiendo a un desguace si apenas tiene valor.El sistema también contempla encerrar al moroso dentro del vehículo y que este conduzca solo a donde sea necesario, como una comisaría de policíaAunque esto pueda sonar distópico, injusto o kafkiano, lo cierto es que tiene sentido. A fin de cuentas, cuando alguien deja de pagar por un bien financiado o arrendado, está cometiendo un fraude, y en el caso de que eso suceda por extrema necesidad, se puede buscar una solución, no buscar cada uno un remedio por su cuenta y riesgo como si no hubiese leyes.Esta tecnología permitiría disuadir a cierto tipo de gente de la tentación de no pagar y no devolver el vehículo. En un artículo anterior comentamos que las deudas sobre automóviles son las más importantes en EEUU después de las hipotecas y los préstamos estudiantiles. Lo normal es que quien no pueda pagar, simplemente devuelva el coche y se quite un problema de encima.Tal vez, algún día, los coches puedan embargarse solitos y ahorrar molestias y costes a los legítimos propietarios o prestamistasCómo no, los inventores han tenido en cuenta que un coche que se haya quedado hecho un «ladrillo» o esté limitado, pero quepueda funcionar en un caso de extrema necesidad, como puede ser un traslado a un hospital, porque sería una causa de fuerza mayor. Seguramente algún abogado les habrá dicho que les podrían demandar si un moroso ha necesitado irse pitando por algo importante y alguien ha salido perjudicado por ello. Así funciona ese país.La letra pequeña de la patente es interesante, porque el vehículo podrá hasta hacer uso de las cámaras para determinar si está en un garaje cerrado o puede «escaparse» con facilidad del usuario moroso. Este sistema seguramente sería el sueño húmedo de cualquier prestamista usurero o mafioso, se evitarían los métodos de dudosa legalidad para exigir el pago de las deudas y manchar baldosas y trajes caros.Bromas aparte, hay una cara B sobre esta tecnología: puede haber acciones contra un usuario que tiene todos sus pagos al día, pues los errores ocurren, y también quedan abiertas las puertas de que una persona malintencionada -y ajena al sistema de préstamos- decida usar el sistema contra alguien para chantajearle, o que el sistema funcione incorrectamente y cause por tanto un perjuicio innecesario. (FUENTE ORIGINAL a un solo click en) —-> Leer más (publicado gracias a) —-> Motor.es